El macroajuste del PP

La subida fiscal a las empresas supera los ingresos por elevar el IVA en 2012

Hacienda prevé ingresar 2.600 millones este ejercicio por el notable aumento del impuesto sobre sociedades.

La subida fiscal a las empresas supera los ingresos por elevar el IVA en 2012
La subida fiscal a las empresas supera los ingresos por elevar el IVA en 2012

La mayor subida del IVA en la historia aprobada por el Gobierno el pasado viernes impidió en un primer momento calibrar la magnitud de los cambios normativos en el impuesto sobre sociedades. Si bien el Gobierno se negó a cuantificar los efectos en la recaudación de las medidas fiscales, un informe publicado en la madrugada del viernes en inglés refleja que los cambios normativos en el impuesto sobre sociedades encarecerán en 2.590 millones la factura tributaria de las empresas solo en 2012. Un importe que superará los ingresos adicionales previstos para este ejercicio por la subida del IVA, que entrará en vigor el primero de septiembre.

Además, a principios de año, el Ejecutivo ya aprobó la eliminación de beneficios fiscales para las empresas, una medida cuantificada en 5.350 millones. Así, Hacienda prevé que las reformas en el impuesto sobre sociedades aprobadas en marzo y julio eleven en 2012 la cuota a pagar de las empresas en 7.940 millones. Para entender lo que significa esta cifra basta recordar que la recaudación por el impuesto sobre sociedades el año pasado fue de 16.100 millones. Estas son las nuevas medidas:

Gastos financieros

Ningún Gobierno se había atrevido a elevar tanto y en tan poco tiempo este tributo que grava los beneficios empresariales. El real decreto afecta a las grandes empresas pero también a las pymes. En marzo, el Ejecutivo limitó al 30% la posibilidad de deducirse los gastos financieros, el principal beneficio fiscal que contempla el impuesto y que explica, en parte, el fuerte endeudamiento de las empresas. En un primer momento, la medida se circunscribió a las compañías que forman parte de un grupo mercantil. Ahora, se extiende al conjunto de las sociedades. El cambio es muy importante. Una pyme que, por ejemplo, esté pagando ahora mismo un préstamo concedido en 2007 ya no podrá deducirse la totalidad de sus gastos financieros. Los empresarios han denunciado sin éxito que la decisión del Gobierno generaba inseguridad jurídica. Cuando una empresa decidía acometer una inversión en el pasado lo hacía con el convencimiento de que podría deducirse los gastos financieros sin ningún límite.

Dividendos

Las grandes empresas vuelven a monopolizar buena parte de los nuevos incrementos. Una medida que se omitió en el Consejo de Ministros y en la nota publicada posteriormente por Hacienda señala que en los pagos fraccionados del impuesto deberá incluirse en la base imponible el 25% de los dividendos de fuente extranjera que, hasta ahora, estaban exentos ya que se consideraba que ya habían tributado en el país de origen. La decisión de Hacienda levantará ampollas entre las empresas que generan buena parte de su negocio fuera de España ya que puede considerar que esos dividendos tributarán dos veces. Una en el país de origen y otra en España.

Paraísos fiscales

La exención por la repatriación de dividendos de fuente extranjera no se aplica cuando proceden de una filial radicada en un paraíso fiscal. Sin embargo, con carácter excepcional, Hacienda, en el marco de la amnistía fiscal, estableció en marzo que las empresas pudieran repatriar dividendos procedentes de territorios offshore aplicando, con carácter excepcional un gravamen del 8% en lugar del 30% vigente hasta ahora. Sin embargo, para ello debían cumplir ciertos requisitos que ahora podrán omitirse aunque, en estos casos, Hacienda exigirá un tipo del 10%. Además de dividendos, la rentas por la venta de valores también podrán aplicar el gravamen especial. Con ello se intenta que más empresas repatríen beneficios ubicados en paraísos fiscales.

Compensar perdidas

El Ejecutivo también endurece los límites para compensar en el impuesto sobre sociedades bases imponibles negativas, una senda que abrió el anterior Ejecutivo en agosto de 2011. Así, las empresas con una cifra de negocios superior a 20 millones sólo podrán compensar el 20% de las pérdidas de años anteriores en 2012 y 2013. Este porcentaje, hasta ahora, regía para compañías que facturaban más de 60 millones que, con la entrada en vigor del real decreto, solo podrán restar de su factura tributaria el 25% de las bases imponible negativas. La medida resultaría inocua en los años de bonanza, sin embargo, tras cuatro años de la mayor crisis desde la Segunda Guerra Mundial, el límite a la compensación de pérdidas afectará y, mucho, a las cuentas de las empresas.

Pagos fraccionados

El anterior Gobierno ya intentó, sin demasiado éxito, que las grandes empresas tributaran más por los pagos fraccionados del impuesto sobre sociedades que se abonan en abril, octubre y diciembre. El Ejecutivo de Mariano Rajoy inició su andadura estableciendo un gravamen mínimo en los pagos fraccionados, que no podían ser inferiores al 8% del resultado contable. Sólo unos meses más tarde, Hacienda eleva este porcentaje hasta el 12%. Como en otras medidas, las compañías denuncian la falta de seguridad jurídica que suponen estos continuos cambios. Además de desbaratar las previsiones de los gastos fiscales, el incremento en el impuesto sobre sociedades resta liquidez en un momento en que muchas compañías sufren graves tensiones de tesorería.

Hacienda argumenta que el incremento del porcentaje mínimo afecta sólo a empresas que, al menos, facturan 20 millones de euros. En cualquier caso, como también hizo el anterior Gobierno, el tipo que abonan en el pago fraccionado se eleva. La decisión adoptada por Hacienda evidencia que el pago fraccionado de abril no funcionó tan bien como el Gobierno aseguró. De hecho, la Agencia Tributaria está trabajando para reforzar las áreas de control en los próximos pagos fraccionados. En este punto, los inspectores fiscales opinan que el fuerte descenso de la recaudación que ha sufrido el impuesto sobre sociedades se explica por la crisis pero también por el aumento del fraude. Hacienda pretende que el tipo efectivo que pagan las empresas se acerque al nominal del 30%. La multitud de beneficios fiscales que contempla el impuesto provoca que una gran multinacional pueda llegar a tributar a un gravamen real inferior al 10% mientras que un pyme paga un 25%. De hecho, el 60% del importe de las deducciones que contempla el impuesto sobre sociedades se reparte entre el 0,2% del total de las empresas.

Fondo de comercio

El 30 de marzo, el Gobierno ya limitó la deducción ligada al fondo de comercio (la diferencia entre el precio de compra de una compañía y el valor en libros). Ahora, se endurece todavía más esta medida. Además, también se restringe la posibilidad de desgravarse el inmovilizado intangible.

Si bien algunas de las medidas tienen un carácter muy técnico, el objetivo es el mismo: recaudar y recaudar. Sin embargo, en un momento en que el cierre de empresas y los concursos de acreedores alcanzan niveles nunca vistos, elevar los impuestos a las compañías, incluidas las pymes, resulta peligroso para la actividad. En cualquier caso, como apuntó Montoro, la prioridad ahora es reducir el déficit. Según el Gobierno, entre 2012 y 2014, sólo los cambios aprobados el viernes en este impuesto aportarán 7.490 millones.

Golpe fiscal a quien compró su vivienda antes de 2006

El Gobierno rebajó en el año 2006 la deducción por adquisición de vivienda, sin embargo, estableció una compensación fiscal para aquellos que habían comprado su casa antes de esa fecha con el fin de garantizar los derechos adquiridos. El real decreto aprobado el viernes por el Consejo de Ministros y publicado este sábado en el BOE elimina esta salvedad para el ejercicio 2012.

La medida no fue anunciada por el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ni por el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, que solo señalaron que se suprimirá la deducción por vivienda para los contribuyentes que compren su casa a partir del próximo año.

Hasta 2006, los contribuyentes podían deducirse por compra de vivienda habitual hasta un 25% en los dos años posteriores a la adquisición y un 20% a partir del tercer año. El cambio legislativo estableció que, desde el 20 de enero de 2006, la desgravación quedase fijada en un tipo del 15% hasta un límite de 9.040 euros. Sin embargo, se incluyó una compensación fiscal para aquellos que ya aplicaban la deducción por vivienda. De esta forma, no se han visto afectados por la reducción del beneficio fiscal. Hasta hoy. En principio, el real decreto señala que se suprime la compensación para este año, lo que significa que encarecerá la factura tributaria de la declaración del IRPF que se presente en 2013.

Más de la mitad de los 5,8 millones de contribuyentes que se aplican la deducción por vivienda recibían esta compensación. La medida incluida en el real decreto supondrá un ahorro significativo. Si bien algunos analistas consideran que ello puede resultar inconstitucional ya que supone retirar "derechos adquiridos", Hacienda argumenta que no se trata de una medida retroactiva y defiende que encaja perfectamente en la Carta Magna.

La deducción por vivienda es un benefico íntimamente ligado al IRPF. Se introdujo por primera vez en 1977, cuando los Pactos de La Moncloa reformaron el impuesto sobre la renta. Desde entonces, el Estado ha destinado más de 70.000 millones en subvencionar fiscalmente la compra de casa.

Las cifras

46% es el porcentaje de caída que han sufrido los ingresos por el impuesto sobre sociedades desde 2007, año en que se recaudaron 44.800 millones.