Nuevos impuestos a todo tipo de energías

Los Presupuestos asumirán 2.100 millones del déficit de tarifa

Un impuesto gravará la venta de energía, en mayor medida la renovable, y a la nuclear y la hidráulica se les aplicarán además sendas tasa de 10 y 15 euros MW/h.

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La reforma energética para frenar el déficit de tarifa, de la que el ministro de Industria, José Manuel Soria, dio ayer las primeras pinceladas, se basará esencialmente en un impuesto progresivo que gravará todo tipo de energías, como adelantó el lunes Cinco Días, y supondrá una recaudación de unos 6.800 millones de euros. El hecho imponible será la producción eléctrica y la base imponible, su venta o facturación. La progresividad estará en función de lo que el ministro denominó "subsidios" y que se traduce, en el caso del régimen ordinario (térmicas convencionales, ciclos combinados, nuclear e hidráulica), en un 4% o dos euros MW/h.

En cuanto a las energías renovables, el impuesto distingue entre la no gestionable, como es el caso de la eólica y la fotovoltaica (cuyo gravamen será del 11% y el 19%, respectivamente), y la gestionable, como la termosolar (la más afectda de este grupo, con un gravamen del 13%), la biomasa, o la minihidráulica. El impacto en la facturación de los sectores eólico y fotovoltaico será de 400 y 550 millones de euros, cada uno.

Este tributo, que será recaudado por el Estado se tramitará mediante un proyecto de ley, así como el recargo de cuatro céntimos por metro cúbico de hidrocarburo (gas y carburante) en el Impuesto de Hidrocarburos, con el que se prevé obtener unos 1.100 millones. A cambio, los Presupuestos del Estado asumirán cada año 2.100 millones de euros del déficit de tarifa titulizable con el aval del Estado. este esquema "de fiscalidad energética" como la definió ayer Mariano Rajoy en su comparcencia ante el Congreso, supone asumirr como público el déficit de tarifa. El enfrentamiento entre Hacienda e Industria por gestionar estos fondos ha sido largo y encondado.

Aun con todo, el sistema eléctrico también mejorará sus ingresos con una medida relevante: la aplicación de sendas tasas a la energía nuclear y la hidráulica de 10 euros MW/h y 15 euros MW/h, respectivamente, que afecta a las cuatro grandes eléctricas. Ello, además del impuesto antes citado. Una medida con la que se pretende compensar los llamados beneficios llovidos del cielo de estas instalaciones que están prácticamente amortizadas y, con unos costes variables reducidos, se benefician del sistema de precios marginales del mercado mayorista (pool), por el cual, cobran el mismo precio que las tecnologías más caras. Las empresas de Unesa defienden con uñas y diente lo que se puede considerar su mayor margen de negocio.

Este paquete de medidas, que ayer en el sector se daban por aplazadas, pero que quizás se aprueben en el Consejo de Ministros de mañana, se completará con un real decreto ley que incluye otros recortes menores de otros costes del sistema, como el del transporte de electricidad o los costes extrapeninsulares, por unos 150 millones. Por otra parte, el Gobierno ha decidido inyectar en el sistema lo que recaude por la compra de derechos de CO2 que deberán realizar a partir de 2013 las empresas emisoras de estos gases contaminantes y que rondaría los mil millones, aunque dependerá de los precios de este mercado.

El conflicto del Gobierno con los distintos sectores empresariales, algunos altamente belicosos, como el de las renovables, está servido. Quizás también con los consumidores, que deberán asumir su parte, pues el plan también recoge importantes subidas de tarifa. Además, todos estos tributos son trasladables al precio final que pagará el usuario.