Rescate de la banca española

La inyección directa de capital no llega a tiempo

España tendrá que asumir el lastre en su deuda del rescate bancario

Los preparativos del rescate de la banca española entran este fin de semana en su recta final, con vistas a pactar el lunes, en la reunión que celebra en Bruselas el Eurogrupo (Consejo de ministros de Economía de la zona euro), el memorando con las condiciones de un préstamo de hasta 100.000 millones de euros.

Fuentes comunitarias confirmaron el viernes que el programa se pondrá en marcha con arreglo a las normas actuales, que obligan al Estado español a asumir la factura. Y subrayaron su escepticismo sobre la posibilidad de que España pueda beneficiarse de la recapitalización directa de la banca, pactada en la última cumbre europea de presidentes de Gobierno.

La cumbre supeditó la inyección directa de capital en las entidades financieras al establecimiento de "un mecanismo único y efectivo de supervisión" bancaria en la zona euro. Y fijó "antes de finales de 2012" como plazo para comenzar la negociación, pero sin ninguna fecha concreta sobre su finalización.

"Dudo mucho que los cambios lleguen a tiempo para España", subrayó en Bruselas un alto cargo del Eurogrupo. Y la misma fuente recordó que el rescate de la banca española "tiene que hacerse entre otoño de este año y primavera de 2013, y no parece posible que el nuevo mecanismo de supervisión esté en marcha hasta la segunda mitad de 2013 como muy pronto".

El primer paso lo debe dar la Comisión Europea con un proyecto de reglamento que se espera presentar después del verano. Pero a partir de ahí se iniciará previsiblemente una larga negociación política en la que deben participar, además, los 27 países de la UE, y no solo los 17 de la zona euro.

Por ahora ni siquiera hay acuerdo sobre qué organismo debería asumir las futuras tareas de supervisión ni sobre qué bancos se verían afectados.

La Comisión, presidida por José Manuel Barroso, no oculta su deseo de crear un órgano de supervisión bajo su tutela, a partir del embrión que ha sido la Autoridad Bancaria Europea. Pero esa opción ha perdido enteros tras las pruebas de estrés realizadas por la Asociación Bancaria Europea (ABE) y las conclusiones de la cumbre apuntan al BCE como institución encargada de la supervisión. La propuesta es bien acogida por algunos miembros del BCE, pero inquieta al poderoso Bundesbank (banco central alemán), que teme un conflicto de interés entre el papel de autoridad monetaria y el de supervisor.

Mientras todos esos debates no se resuelvan no se podrá llevar a cabo la recapitalización directa de la banca, lo que confirma el carácter pírrico de la victoria del Gobierno español durante la última cumbre. "Todo el mundo se ha comprometido a trabajar lo más rápido posible", señalan fuentes comunitarias. "Pero la creación de un supervisor bancario único requiere tiempo".

El presidente del BCE, Mario Draghi, también pidió calma el pasado jueves: "Lo importante", dijo, "es hacerlo bien, no hacerlo a toda prisa". Draghi recordó que España puede estar tranquila porque una vez que se ponga en marcha la supervisión única, el rescate de la banca dejaría de lastrar sus cuentas públicas.

El mercado, sin embargo, no parece dar por segura esa variable y la prima de riesgo se tensa a medida que se acerca la aprobación definitiva del préstamo, hasta el punto de colocar al país al borde de un rescate completo.

El Eurogrupo, además, parece albergar dudas sobre la supresión definitiva del riesgo soberano una vez que se autorice la recapitalización directa de los bancos.

"Es un poco exagerado pensar que el MEDE Mecanismo Europeo de Estabilidad o fondo de rescate permanente inyectará dinero, por ejemplo, en Bankia sin que España ofrezca algún tipo de garantía", señaló el viernes un miembro del grupo de técnicos del Eurogrupo.

La afirmación parece contradecir las conclusiones de la última cumbre. Pero revela la confusión que rodea a una reforma cuyo único punto claro parece ser que no llegará a tiempo para España.

Cambios en el Frob

Antonio Carrascosa, hasta ahora director general de Política Económica del Ministerio de Economía, tomará las riendas del FROB, en sustitución de Mariano Herrera, según decidió el viernes la comisión rectora del citado organismo. Carrascosa ha sido uno de los técnicos que ha desarrollado la actual reforma financiera. Además, el FROB aprobó la creación de tres nuevos cargos: director ejecutivo, para el que será designado Pedro Comín, procedente de la Dirección General de Supervisión; director de administración y control, que ocupará Antonio Rosas -se incorporó al FROB en 2009 tras haber sido interventor general del Banco de España-, y el director de la asesoría jurídica, que será nombrado en breve.