Hoy, nadie sabe cómo cobrar el mayor gravamen aeroportuario

¿Quién paga el alza de tasas de Aena y cómo?

Soledad García (apellido ficticio) tiene un billete comprado en enero para volar con Iberia desde Madrid a Buenos Aires en agosto. En principio, su pasaje estaría afectado por la subida de las tasas aeroportuarias aprobado por el Gobierno en los Presupuestos Generales del Estado y que entró en vigor el pasado 1 de julio. García llama al servicio de atención al cliente de la agencia de viajes con la que compró sus vuelos para informarse de cuánto tendrá que pagar de más por este servicio. "No, señorita, no va a tener que pagar más", afirma la asistente. García lo pregunta otra vez y la amable telefonista contesta: "Es un billete ya emitido y no se ve afectado. La subida solo afecta a los billetes emitidos a partir del 1 de julio".

La misma respuesta recibe Guillermo Sánchez, que compró su vuelo para Canarias en junio directamente por Iberia. No va a tener que pagar más. "Si hay algún cambio", repiten en los dos servicios de atención como un mantra, "se les avisará por correo electrónico". Sin embargo, fuentes de Aena confirman que los pagos se hacen ahora ya en función de lo que marcan las tasas de 2012, las aprobadas por los Presupuestos.

Mensaje que sí ha recibido Beatriz Sanz de parte de Ryanair. La aerolínea le informó ayer de que "parece ser que el aumento del impuesto español de salida del aeropuerto también se puede aplicar de forma retroactiva a los clientes que reservaron vuelos antes del 2 de julio 2012 y que viajen a partir del 1 de julio. De acuerdo con los términos y condiciones generales de viaje de Ryanair, por la presente avisamos de que podríamos vernos obligados a cobrar el aumento del impuesto a los pasajeros en todos los vuelos que salen de España que fueron reservados antes del 2 de julio 2012 para viajar desde el 1 de julio del 2012 en adelante". Los viajeros de la aerolínea irlandesa tendrán que pagar, pero ¿cómo?

La empresa continúa: "Una vez que las autoridades españolas confirmen si el aumento del impuesto de salida se aplica retroactivamente, Ryanair notificará a los pasajeros por correo electrónico de los cargos adicionales aplicables a su reserva previa al 2 de julio. Los pasajeros que no deseen aceptar el impuesto adicional tendrán la opción de cancelar su vuelo y recibir un reembolso completo". A día de hoy, las aerolíneas no tienen claro si han de aplicar esas tasas a los vuelos comprados antes del 1 de julio pero no volados y, en todo caso, no saben cómo gestionar este nuevo cobro.

Pesadilla financiera

"Intentar recuperar estos costes adicionales es una pesadilla desde el punto de vista financiero y técnico", avisan desde la patronal europea de agencias de viajes de negocios Gebta (a la que están asociadas Viajes Iberia, ahora Vibo, o Carlson Wagonlit). El presidente de esta asociación en España, Michel Durrieu, califica de "locura" este cambio "justo antes de la emisión de todos los billetes de la temporada vacacional, que se reservaron hace dos meses mínimo". "De momento, las agencias no tenemos ninguna indicación, pero lo que está claro es que las aerolíneas no van a asumir este coste. Lo van a repercutir", aseguran.

Durrieu apunta que las compañías aéreas "tienen los datos de pago de los clientes, con lo que, si lo quieren cobrar, lo van a hacer, pero no sabemos por qué sistema. Aún lo están decidiendo y no van a seguir todas el mismo criterio".

Algunas compañías aéreas ya han anunciado, como Ryanair, que van a pasar los cargos adicionales a sus clientes. Otras, como Easyjet, descartan hacerlo. Sin embargo, los operadores turísticos que venden viajes combinados no pueden hacerlo.

Gebta recuerda que "de acuerdo con la legislación europea en materia de viajes combinados (paquetes turísticos), los touroperadores pueden aumentar el precio del paquete para repercutir variaciones en los impuestos, tasas y cargos después de la celebración del contrato, pero solo hasta 20 días antes de la salida de las vacaciones". Estos días de diferencia que tendrán que asumir las agencias "suponen un coste incalculable que las mayoristas deberán absorber sin poder repercutir al viajero, con el consiguiente deterioro de los ya de por sí reducidos márgenes del negocio. El impacto no es menor entre el consumidor, que se verá obligado a pagar cargos adicionales".

Investigación

La Comisión Europea va a investigar el incremento de las tasas aeroportuarias en España para comprobar si el Gobierno vulneró las normas de la Unión Europea con esta medida, en especial en cuanto a la información y consulta a los usuarios.

El consejero de Transportes, Siim Kallas, ha advertido a España que debe aplicar las disposiciones europeas sobre estas tasas, según las cuales "se debe consultar a los usuarios sobre el importe en aeropuertos con más de cinco millones de movimientos de pasajeros al año"