Rebajará la tasa estimada de abril del 3,5%

El FMI prepara una rebaja de las previsiones de crecimiento mundial

El FMI advierte: volverá a reducir su estimación de crecimiento de la economía mundial este año y se anunciará en 10 días, según ha señalado en Tokio la directora gerente de la institución, Christine Lagarde.

El Fondo Monetario Internacional no lo ve nada claro. A pesar del acuerdo europeo para tratar de superar la crisis de deuda y de los esfuerzos desde todas partes del mundo para reanimar la economía, las perspectivas no son nada halagüeñas, lo que llevará a la institución a rebajar las previsiones de crecimiento mundial.

"Las perspectivas de crecimiento mundial será un poco menos de lo que anticipamos hace tres meses", dijo Lagarde en un discurso en Tokio, en referencia a una estimación realizada en abril del 3,5%. "E incluso una proyección más baja, que dependerá de las acciones que se adopten y de las políticas correctas".

"Los indicadores, ya sean de inversión, empleo, crecimiento o manufactura se han ralentizado en algunos sitios o empeorado mucho en otros. Y no solo en Europa, también en EEUU" y en algunos emergentes como China, Brasil o la India, dijo Lagarde.

Sin adelantar más detalles sobre el informe, que se publicará el próximo 16 de julio, la directora del FMI se refirió también a la cumbre europea celebrada la semana pasada y señaló que las medidas tomadas van "en la dirección correcta", aunque ahora se trataría de aplicar lo acordado.

"Esta crisis se mueve rápido y llama a todas las puertas, y Estados Unidos también tiene que hacer más", subrayó.

Los recortes de las tasas de interés en China y Europa ayer y el lanzamiento por parte del Banco de Inglaterra de un programa de compra de activos ponen de relieve la fragilidad de la recuperación global y cómo las medidas de austeridad la carga de la deuda pesan sobre las naciones avanzadas. Lagarde está presionando hacia una unión fiscal en Europa para ayudar al crecimiento y la estabilidad financiera mientras que naciones afectadas por la crisis de deuda, como Grecia, luchan por equilibrar sus cuentas.

En una reunión del 28 y 29 de junio, los líderes de la UE acordaron suavizar las reglas de rescate, sentar las bases de una unión bancaria y romper el vínculo entre deuda soberana y la deuda bancaria a través de la recapitalización directa de las entidades financieras.

La cumbre fue "de mayor importancia" que los intentos anteriores para frenar la crisis, dijo Lagarde a Bloomberg Televisión el pasado 3 de julio.

"Europa tiene que avanzar hacia la unión fiscal", añadió Lagarde. "Pero estamos nos estamos dirigiendo juntos hacia una nueva dirección y eso es una clara señal de que las cosas están cambiando."

Mientras Grecia lucha con el desempleo elevado y una recesión, la nación ha dicho que quiere renegociar su rescate, algo que Lagarde dijo en una entrevista con la CNBC que el organismo no se lo plantea. Funcionarios del FMI, el BCE y la Comisión Europea están evaluando el progreso del país en la aplicación de las condiciones del segundo paquete de rescate internacional.

El primer ministro japonés, Yoshihiko Noda, trasladó a Lagarde a que las ganancias sostenidas en el yen debido a la crisis del euro están dañando la economía de su país, según un comunicado difundido por el Ejecutivo hoy.

"La crisis de la zona euro es el problema más importante que enfrenta la economía mundial en la actualidad", dijo Noda en el comunicado. La fortaleza del yen "no refleja el estado real de la economía de Japón", dijo.

La segunda mayor economía de Asia necesita sostener la recuperación del terremoto del año pasado y el tsunami sin la ampliación de una carga de la deuda pública que ya es la más grande del mundo. La subida del yen penaliza las exportaciones y lastra el crecimiento de la nación.

El Tesoro de EE UU ha criticado las intervenciones unilaterales por parte de Japón el año pasado para debilitar la moneda japonesa, que en octubre del año pasado tocó máximos desde la II Guerra Mundial en 75,35 yenes frente al dólar.