El euro se la juega

Rajoy mete prisa para cerrar las auditorías sobre la banca

El Gobierno informará al G-20 de que las necesidades de capital del sector no superarán los 70.000 millones

Rajoy mete prisa para cerrar las auditorías sobre la banca
Rajoy mete prisa para cerrar las auditorías sobre la banca

En una semana concluye el plazo fijado por Economía para que las dos consultoras encargadas de analizar la banca española entreguen sus cálculos sobre el déficit de capital del sector, pero al Gobierno le han entrado las prisas. Las dudas generadas por la indefinición en las condiciones del rescate bancario han llevado al Ejecutivo a acelerar el proceso de auditoría del sector. La cantidad máxima que podría solicitar España a los fondos de rescate europeos es de 100.000 millones de euros, pero fuentes citadas por la agencia Reuters apuntan a que las necesidades finales de capital estarán entre 60.000 y 70.000 millones de euros.

Aunque fuentes cercanas a Oliver Wyman y Roland Berger aseguran que ninguna de ellas ha concluido aún las pruebas de resistencia a las que están sometiendo a los bancos y cajas españoles, Mariano Rajoy necesita una estimación preliminar de cuál será la suma total que requiere el sector y cómo será la distribución de la inyección de capital entre las distintas entidades del sector. El presidente del Gobierno acudirá el próximo lunes a la cumbre del G-20 que se celebra en México, y sus homólogos de las grandes potencias le exigirán que detalle los planes que contempla para la banca, ante el fuerte temor que existe en los mercados sobre la solvencia de las entidades financieras españolas.

El próximo 21 de junio, las dos firmas contratadas entregarán al Banco de España sus cálculos de qué pérdidas deberán afrontar los bancos y cajas en sus carteras crediticias en caso de un severo deterioro económico (con una caída del PIB cercana al 5% en 2013).

Los datos definitivos de las necesidades de capital de cada entidad financiera no estarán disponibles hasta el 31 de julio

Después de este análisis, el Gobierno recibirá un informe elaborado por las cuatro principales auditoras (Deloitte, PwC, Ernst & Young y KPMG), donde se analizarán en profundidad los fallos de cada entidad financiera española a la hora de calificar sus carteras de créditos. En concreto, podrían detectarse préstamos considerados como sanos que deben ser calificados como morosos o, al menos, de dudoso cobro. También se espera que se reclasifiquen algunos préstamos catalogados como créditos a empresas como créditos a promotoras (que conllevan unas mayores exigencias de saneamientos). Sus conclusiones deberán estar listas antes del día 31 de julio.

A partir de los datos de Roland Berger y Oliver Wyman, y del detalle de las auditoras, el Gobierno, en colaboración con el FMI y el BCE, fijará el nivel de capital mínimo que debe mantener el sector, lo que determinará las necesidades exactas de capital para cada entidad financiera.

Ante la urgencia de contar ya con cifras concretas, el Ejecutivo ha utilizado estimaciones de las dos consultoras junto con el informe del FMI sobre la banca española (que cifraba las necesidades de capital en 40.000 millones) para poder ofrecer a sus socios internacionales algún nuevo detalle sobre los planes de recapitalización del sector.

Las fuentes citadas por Reuters apuntan que de la cifra final que se pedirá al Eurogrupo para la banca española 19.000 millones irán destinados a Bankia (tal y como solicitó su nuevo presidente ejecutivo, José Ignacio Goirigolzarri), otros 21.000 millones los recibirán las otras dos cajas controladas por el Estado a través del FROB (Catalunya Caixa y Novagalicia), mientras que otras entidades financieras obtendrán entre 20.000 millones y 30.000 millones.

El informe elaborado por el FMI señalaba a los grupos de cajas que han recibido préstamos públicos (BMN y Caja España Duero, ahora en proceso de fusión con Unicaja) como las más vulnerables y, por tanto, las principales candidatas para tener que solicitar dinero de Bruselas (que se canalizará a través del FROB). Fuentes del mercado señalan que también Banco Popular, Banco Sabadell o el nuevo grupo formado por Ibercaja, Caja3 y Liberbank podrían verse abocados a pedir fondos europeos.

Los presidentes de Popular y Sabadell han descartado tajantemente que tengan que recurrir a una ayuda pública para recapitalizarse. Desde otras entidades implicadas se explica que esperarán a conocer el déficit de capital que les imputa el Gobierno y las condiciones del préstamo para decidir si acuden al fondo de rescate europeo.

Las claves. El trabajo de las consultoras

¿Qué información arrojarán las auditorías que preparan las consultoras Oliver Wyman y Roland Berger sobre la banca española?

Su cometido es someter al conjunto de la cartera crediticia de las entidades a un ejercicio de estrés que contempla un escenario macroeconómico de fuerte recesión este año y el próximo, con una caída del PIB cercana al 5% en 2013. El resultado arrojará un déficit de capital para las entidades que servirá de referencia a la hora de establecer la cuantía que será necesario pedir al fondo de rescate europeo.

¿Qué cifras se manejan para el resultado de las auditorías de ambas consultoras?

Fuentes financieras apuntan a una factura de 60.000 millones de euros, que podría ampliarse a los 70.000 millones. En cualquier caso, las entidades que arrojen necesidad de capital tendrán también la opción de tomar medidas con las que resolver la situación, como la venta de algunas participaciones industriales o la conversión de instrumentos de capital como las participaciones preferentes. El objetivo, según fuentes del sector financiero, sería reducir al máximo la petición de ayuda pública.

¿Qué entidades financieras españolas se prevé necesiten ayuda europea, a la vista de los resultados de las próximas auditorías?

De entrada, todas las que están nacionalizadas y las que, como Bankia, han reconocido la necesidad de inyecciones de capital. Así, requerirán ayudas Catalunya Caixa y Novagalicia -por una cuantía que el FROB cifra en conjunto en 9.000 millones de euros y que fuentes financieras incluso elevan al doble-; Banco de Valencia, en proceso de subasta y ahora en medio de rumores que apuntan, por sugerencia de Bruselas, a su eventual liquidación y Bankia, que necesita 19.000 millones de euros para poner en marcha su plan de saneamiento y recapitalización. Sin embargo, el exigente retrato del sector al que apuntan tanto las auditorías de Roland Berger y Oliver Wyman como las que se conocerán en julio -a cargo de Deloitte, KPMG, Ernst & Young y PwC- previsiblemente revelará también necesidades de capital en otras entidades que hasta el momento han eludido las inyección de ayudas. Al filo de esta situación aparecen BMN y Liberbank -en proceso de fusión con Ibercaja-, un grupo al que se podrían sumar CaixaBank -a consecuencia de la integración de Banca Cívica-, Sabadell y Popular, si bien estas dos últimas entidades han asegurado que prevén responder a las futuras exigencias sin recurrir al fondo de rescate.

¿Cuándo se conocerá con exactitud el capital que necesita cada entidad?

La auditoría que se espera para los próximos días dará una cifra de conjunto, sin entrar en el detalle por entidad, aunque no haya que pasar por alto que este ejercicio requiere el conocimiento individual de lo que sucede en cada banco. Los resultados más definitivos se conocerán sin embargo en julio, en la segunda auditoría, que analizará los riesgos de cada entidad y el grado de provisiones realizado. Este análisis dará una visión más profunda y pormenorizada de la situación y servirá para realizar con detalle la petición de la ayuda del fondo de rescate para la banca.