Mientras la prima de riesgo se acerca a máximos

¿Debe actuar el BCE? Ni está, ni se le espera

En el mejor de los casos, los analistas creen que el organismo que preside Mario Draghi está esperando a conocer los resultados de las elecciones griegas y el resultado de la cumbre europea de crecimiento de fin de mes.

Banco Central Europeo
Banco Central Europeo

El anuncio el pasado fin de semana del rescate bancario de España no ha tenido el efecto esperado en los mercados de renta variable y, sobre todo en los de renta fija. Ni siquiera ayer, primera jornada con los mercados abiertos desde que se conociera el plan de rescate, la prima de riesgo de España logró frenar la escalada. Hoy, de nuevo avanza posiciones y se encamina a marcar nuevos máximos históricos.

De fondo planean las dudas sobre las condiciones a las que se prestara este dinero a los bancos españoles en apuros y las elecciones que se celebran en Grecia el próximo fin de semana y que podrían provocar la salida del país heleno del euro. Sin embargo, los expertos no creen que las incertidumbres que hay en el mercado y la presión que está recibiendo la deuda de España den motivos al Banco Central Europeo (BCE) para tomar alguna medida en estos momentos.

Por decimotercera semana consecutiva, el organismo que preside mario Draghi anunció ayer que no había intervenido en los mercados de deuda soberana durante la semana pasada. "El BCE debió de empezar a actuar hace mucho tiempo. Este momento no es más propicio que hace dos semanas, cuando la prima de riesgo llegó a 540 puntos. No lo hizo entonces, y no vemos motivos para pensar en que lo va a hacer ahora", explica Daniel Pingarrón, estratega de mercados de IG Markets.

Para Miguel Paz, director de gestión de Unicorp Patrimonio, la clave está en la rentabilidad del bono ya que, de nuevo nos acercamos a la cota del 6,7%. "Si en este nivel no volviesen las compras de los inversores, sí que se necesita la ayuda del BCE. La clave no es la prima de riesgo. El bono alemán está muy bajo y distorsiona los niveles de referencia. La clave es que el bono español no llegue al 7%. Esto produciría fuertes ventas de todos los inversores que han comprado en los niveles actuales para limitar riesgos y acelerarían la escalada de nuestros bonos".

Daniel Pingarrón, de IG Markets, considera que "en el mejor de los casos", la autoridad monetaria está esperando a conocer el resultado de las elecciones griegas para mover ficha o incluso conocer las medidas derivadas de la Cumbre del Crecimiento del 28 y 29 de junio.

El experto recuerda que el BCE ha dejado muy claro en varias ocasiones que él no puede suplir la "acción de los Gobiernos y de los políticos. Creo que se deben reducir a prácticamente cero las expectativas sobre el BCE. Parece difícil que contribuya a relajar nuestra prima de riesgo en el corto plazo".

Algunos analistas como Juan José Fdez-Figares, director de análisis de Link Securities, creen que la zona euro debe trabajar en varios frentes y uno de ellos debería ser la modificación de los objetivos del "BCE para que éste asuma un papel más activo en las crisis en línea con lo que hace la Reserva Federal (Fed) estadounidense".

Hoy precisamente, el consejero del BCE, Christian Noyer ha reclamado unos amplios poderes para que la entidad supervise los grandes bancos. Según Noyer, estos poderes serán necesarios si la zona euro sigue adelante con su plan de crear una unión bancaria, según informa la agencia Reuters.

"El BCE y los bancos centrales nacionales están preparados para ser la columna vertebral de la unión financiera", escribe Noyer en el Wall Street Journal. Los bancos centrales "deben tener el poder de observar y supervisar las instituciones con una presencia transfronteriza significativa", según Noyer, que agrega que una verdadera unión bancaria debería incluir a todos los bancos, independientemente de que sean muy grandes.

¿Cuáles son las vías para intervenir?

José Luis Martínez Campuzano, estratega de Citi en España, recuerda que son cuatro las medidas que el BCE puede poner en marcha. La primera de ellas sería recortar los tipos de interés hasta el 0,5%, medida que podría llegar en la próxima reunión de julio. En segundo lugar, pasar a tipos nulos el pago de los depósitos en el BCE. En tercer lugar, instrumentar un nuevo LTRO y por último, utilizar de nuevo la compra de deuda pública.

Por el momento, el experto descarta que se lleve a cabo alguna de estas medidas aunque en el mercado ya sedan las circunstancias necesarias para ello. La semana pasada tras su la última reunión del consejo del BCE, y respecto a la demanda de actuaciones por parte de la autoridad europea que sirvan para estabilizar los mercados europeos, Draghi manifestó que el BCE no tiene que resolver los problemas que no son de política monetaria. En este sentido, precisó que "no creo que fuera correcto" que el BCE solucione los problemas que "no tienen nada que ver con la política monetaria". Estas declaraciones llegaron después de mantener los tipos de interés en el 1%, mínimo histórico.