Luis María Linde. Gobernador del Banco de España

Un hombre de Guindos para evitar desencuentros

Don Luis María Linde de Castro es un economista de reconocido prestigio con una dilatada experiencia de servicio público, en donde ha desempeñado numerosos cargos de alta responsabilidad con una fuerte atención internacional", defendió ayer el ministro de Economía, Luis de Guindos, al proponerle como próximo gobernador del Banco de España. La elección resulta de una apuesta personal de Guindos que ha logrado poner en el cargo a un hombre de su cuerda en contraposición a otros posibles candidatos que se manejaban, como José Manuel González-Páramo, que acaba de dejar su silla en el comité ejecutivo del Banco Central Europeo y hubiera supuesto una cara más conocida internacionalmente y un mensaje más claro de independencia para la institución.

Pese a su relativo anonimato en el sector, Linde (Madrid, 1945) no es precisamente un extraño en el Banco de España, en el que fue nombrado subdirector general de Operaciones Exteriores en 1983, mientras el entonces gobernador, José Ramón Álvarez Rendueles, lidiaba su propia batalla contra la crisis bancaria que se desató en los años setenta. Cuatro años después, Linde se convirtió en el director general del departamento Internacional de la institución, cargo que ocupó hasta el año 2000 cuando, meses después de manifestar su deseo de dejar el puesto, fue sustituido por José Viñals. En el citado periodo, Linde ejerció como gobernador alterno del Banco de España en el Comité de Gobernadores de Bancos Centrales y como representante de la institución ante el FMI y otros organismos internacionales. Durante sus años en el Banco de España asistió también a varias devaluaciones de la peseta, por las tensiones de deuda que sufrió el país. Se desligó de la institución en 2005, tras cuatro años de jefe del departamento de Riesgo País.

La trayectoria pública de Linde, licenciado en Ciencias Económicas por la Universidad de Madrid (luego, Complutense), comenzó en 1969 cuando accedió por oposición al Cuerpo de Técnicos Comerciales y Economistas del Estado. A partir de ahí desempeñó distintas labores de carácter técnico para el Ministerio de Economía y, tras su paso por el Banco de España, fue director ejecutivo del país en el Banco Interamericano de Desarrollo, con sede en Washington, hasta 2008.

La consagración de Linde como candidato a gobernar del Banco de España, para el que ha seguido ejerciendo como asesor en materia internacional, tuvo lugar el 25 de mayo, cuando el Consejo de Ministros le nombró consejero de la institución. Desde entonces, su nombre ha competido en las quinielas junto al de otros candidatos, como el ya citado González-Páramo, el expresidente del Instituto de Crédito Oficial, Fernando Bécker, el secretario de Estado de Economía, Fernando Jiménez Latorre, o el director general del servicio jurídico del BCE, Antonio Sainz de Vicuña.

La designación de Linde, aun con el consenso de la oposición, tiene un doble carácter estratégico para el Gobierno. De un lado, supone una victoria para Guindos que se asegura la afinidad del nuevo gobernador -tras sus desencuentros con el anterior- a la hora de resolver una crisis sectorial en la que el ministro se reserva el papel decisorio. De otro, la edad de Linde, que con 67 años recién cumplidos en mayo no podrá ocupar el cargo más allá de tres años (los consejeros deben jubilarse a los 70), garantiza al Ejecutivo popular la potestad de designar a un sucesor que sí cumpla los seis años de mandato, con lo que la ascendencia del PP sobre la institución perduraría hasta 2021.