Crisis bancaria en la zona euro

El BCE apoya el rescate directo a la banca con exigencias a los Gobiernos

El presidente del BCE, Mario Draghi, defendió ayer la posibilidad de que el mecanismo de rescate europeo recapitalice directamente al sector financiero, sin necesidad de incrementar la deuda pública de los Estados, si bien esta ayuda debe estar sujeta a condiciones, tanto para el sector financiero como para los países.

Mario Draghi, presidente del BCE
Mario Draghi, presidente del BCE

Los mercados esperaban un guiño del BCE ante la dramática situación de la eurozona y este llegó, aunque no fuera de la contundencia deseada. El BCE abrió la puerta a una posible rebaja de tipos, garantizó liquidez ilimitada a corto plazo y se pronunció, de forma un tanto críptica, a favor de una recapitalización directa de los bancos. La noticia sentó bien. La prima de riesgo de España descendió unos 16 puntos y se situó en 494 puntos básicos, el nivel más bajo en semana y media. En las Bolsas se experimentaron fuertes avances. El Ibex selló su tercera jornada consecutiva al alza, registró una subida del 2,41% y alcanzó los 6.418,9 puntos.

El BCE decidió mantener los tipos en el 1%. Pero Draghi sugirió que habrá una rebaja tan pronto como en el mes de julio. Preguntado varias veces en la rueda de prensa posterior al consejo del BCE, el presidente reconoció primero que la decisión de mantener los tipos no había sido unánime, sino "tomada por una amplia mayoría" y luego admitió que "varios miembros defendieron recortar los tipos", todo ello en un entorno que el BCE califica de debilitamiento económico. Queda preparado el terreno para un descenso en el precio del dinero, favorecido además por el hecho de que las expectativas de inflación "permanecen firmemente ancladas" en torno al objetivo de estabilidad, que es del 2%.

Draghi no rehuyó abordar el tema más candente: el rescate financiero de España. Actualmente, el fondo europeo de rescate no permite esta posibilidad. Con la retórica alambicada que caracteriza al banco central, Draghi se mostró favorable a esta opción. "¿Sería mejor que el MEDE Mecanismo Europeo de Estabilidad permitiera recapitalizar directamente los bancos?", se preguntó el propio Draghi. "Desde un punto de vista, la respuesta es que sí, porque permite recapitalizar los bancos sin que aumente la deuda del Estado", concluyó el presidente de la autoridad monetaria. Inmediatamente llegaron los peros, o como Draghi prefirió llamarlo: "Otras dimensiones que hay que tener en cuenta". Una de las claves es que el MEDE se convertiría en accionista de las entidades. "El MEDE no ha nacido para eso (...), habría que modificar su forma de operar". No se trataría en ningún caso de un cheque en blanco. "Algunos dicen que no se puede recapitalizar directamente a la banca, porque entonces no se podrían poner condiciones. Eso no es necesariamente verdad. Se puede recapitalizar la banca exigiendo las condiciones apropiadas al sistema financiero, a los bancos e incluso a los Gobiernos. No hay nada en contra de eso", recalcó Draghi. En conclusión, el presidente se mostró favorable, pero insistió en que optar por la fórmula de la inyección directa obligará a reescribir de arriba abajo el tratado del MEDE.

La ayuda debe ser "realista"

En cualquier caso, el BCE llamó a no precipitarse con la petición de ayudas al fondo de rescate europeo, sea el actual FEEF, o el futuro MEDE. "Cualquier decisión sobre el FEEF debe ser tomada en base a una valoración realista de las necesidades de recapitalización de la banca y del dinero del que puede disponer el Gobierno sin necesidad de recurrir a apoyo externo", afirmó con rotundidad Draghi.

El presidente de la autoridad monetaria aclaró que antes de hablar de cifras sobre España hay que esperar al informe financiero del FMI y al resultado del análisis que hagan las consultoras Roland Berges y Oliver Wyman, "que será fundamental", insistió Draghi.

Debilidad económica

La autoridad monetaria ha detectado que los últimos indicadores de actividad alertan de riesgos "negativos" sobre la economía. Lo que no significa que el BCE se vaya a lanzar ahora a hacer compras de bonos públicos, un programa que lleva 10 semanas paralizado, o a hacer una nueva inyección de liquidez de largo plazo. "Son instrumentos que están ahí, disponibles, pero que no son infinitos. Es todo lo que puedo decir al respecto", señaló el presidente de la autoridad monetaria. La previsión de crecimiento del BCE para la eurozona es de una contracción de entre el 0,5% y el 0,3% para este año; y de un rango entre el 0% y el 2% para el año 2013.

Draghi aprovechó para echar un rapapolvo a los líderes políticos europeos. "Hay algunas zonas del Eurosistema donde abunda la liquidez y otras donde hay una restricción de liquidez. Esta situación no tiene nada que ver con la política monetaria. No es justo exigir a la política monetaria que rellene el vacío dejado por la falta de acción de otras instituciones", afirmó, en un tono muy sosegado, eso sí.

Toda la responsabilidad queda en manos del liderazgo político de la Unión. De hecho, el presidente del BCE recalcó que los esfuerzos "enormes" que están haciendo países como España o Italia reportarían más beneficios "si hubiera una clarificación de dónde estará el euro dentro de cinco o diez años". Eso es lo que Draghi espera que la UE resuelva en su próximo consejo.

La reacción en los mercados

La deuda. Día positivo para los bonos soberanos españoles, cuya rentabilidad pasó del 6,3% al 6,28%, mientras que el bono alemán subió del 1,20% al 1,335%. En esta situación, la prima de riesgo bajó 16 puntos, hasta 494, frente a los 433 de Italia.

La banca. Las entidades financieras, debido a su dependencia elevada de la financiación en el interbancario, se beneficiaron de la relajación del riesgo. CaixaBank subió un 3,41%; BBVA, un 3,20%; Santander, un 2,62%; Bankia, un 2,26%; Sabadell, un 2,21%, y Popular, un 1,08%.

El euro. Los expertos apuestan a que la crisis de la deuda soberana en la eurozona llevará a un progresivo debilitamiento de la moneda única. Pero ayer fue un día de recuperación, con una revalorización de casi el 0,9%, lo que hizo que el cruce se situara en 1,256 dólares por euro.

Europa. La reanudación de la operativa bursátil en Londres no tuvo repercusiones negativas, sino todo lo contrario. Europa entera subió con fuerza. El Footsie de Londres ganó un 2,36%; el Cac de París, un 2,42%, y el Dax de Fráncfort, un 2,09%. El Euro Stoxx mejoró un 2,42%, lo mismo que el Ibex. Fueron llamativos los avances de Banca Popolare Emilia (9,7%), Barclays (8,2%) y Bank of Ireland (7,9%).