Tras la inyección de 23.465 millones de euros de capital público

Bankia no necesitará realizar provisiones adicionales

La inyección de 23.465 millones de euros de capital público en Bankia permitirá que el grupo realice un saneamiento de su balance por importe similar (fundamentalmente en su cartera de crédito inmobiliario y en su cartera industrial), un esfuerzo que evitará que tenga que hacer provisiones adicionales, según ha explicado el presidente ejecutivo, José Ignacio Goirigolzarri, que ha añadido que "ya no necesitaremos realizar ningún tipo de provisión".

El nuevo consejo de administración de Bankia. En la fila de arriba (de izquierda a derecha): Fernando Fernández, Miguel Crespo, José Sevilla, Jorge Cosmen, Joaquín Ayuso y José Wahnon. En la fila de abajo (de izquierda a derecha): José Luis Feito, Eva Castillo, José Ignacio Goirigolzarri, Francisco Verdú y Javier Campo.
El nuevo consejo de administración de Bankia. En la fila de arriba (de izquierda a derecha): Fernando Fernández, Miguel Crespo, José Sevilla, Jorge Cosmen, Joaquín Ayuso y José Wahnon. En la fila de abajo (de izquierda a derecha): José Luis Feito, Eva Castillo, José Ignacio Goirigolzarri, Francisco Verdú y Javier Campo.

El nuevo equipo gestor se ha querido adelantar a las posibles necesidades de saneamientos que se deriven del análisis de las inversiones del sector bancario español, encargado por el Ministerio de Economía a dos firmas independientes (Roland Berger y Oliver Wyman). A instancias del Fondo Monetario Internacional (FMI), el departamento dirigido por Luis de Guindos ha considerado necesario revisar el valor al que bancos y cajas tienen contabilizados los diferentes activos que tienen en su balance. Cuando termine la tasación, a finales de junio, muchas entidades financieras deberán reconocer el deterioro de activos inmobiliarios y levantar más capital.

En los saneamientos presentados por el grupo Bankia-BFA se recoge, además de los requerimientos impuestos por los nuevos reales decretos de provisiones (que ascienden a 7.100 millones de provisiones y 1.700 millones de colchón de capital), una revisión profunda de la cartera crediticia de Bankia "dado el nuevo entorno macroeconómico". Esta revisión asciende a 5.500 millones.

El grupo también ha reconocido saneamientos adicionales por parte de la cartera de crédito a promotores que había refinanciado. En concreto 900 millones de euros. Con esta medida también se adelanta a la iniciativa del Gobierno de contratar a tres consultoras para que analicen las prácticas de refinanciación que están realizando las entidades financieras españolas. En muchos casos, según denunciaba recientemente el FMI, los bancos y cajas prefieren alargar los plazos a empresas promotoras antes que computar los créditos como dudosos, para evitar que se dispare la morosidad.

A los saneamientos de la cartera crediticia e inmobiliaria realizados por Bankia, se suman una revisión del valor de la cartera de participadas (por importe de 3.900 millones) y de diversos créditos fiscales con los que contaba el grupo (otros 2.700 millones), con lo que el importe total de las necesidades de capital asciende a 19.000 millones de euros, que será la cifra que el Estado aporte a la entidad a través del FROB.

"Hemos hecho un ejercicio muy profesional y riguroso", apuntaba Goirigolzarri, quien estaba flanqueado por José Sevilla, el exdirectivo de BBVA fichado como director general de presidencia. Para el nuevo presidente ejecutivo de Bankia, la amplia base de clientes del grupo permitirá sentar las bases para la recuperación de la entidad.

Respecto al periodo que podría tardar el Estado en devolver el capital inyectado en el grupo, Goirigolzarri ha asegurado "ahora nuestra principal tarea es crear valor para el accionista".

El presidente de Bankia no ha querido entrar en la polémica sobre las responsabilidades de los anteriores gestores. "Yo no he venido aquí a depurar responsabilidades", ha asegurado, tras alabar la figura de su predecesor, Rodrigo Rato, y defender que le tocó pilotar la entidad en un momento económico y regulatorio muy complicado.