El Gobierno impondrá la reducción de los consejos del grupo BFA y su profesionalización

Guindos se compromete a aportar todo el capital que requiera Bankia

El ministro de Economía, Luis de Guindos, se comprometió ayer en el Congreso a que el Estado cubrirá con todo el capital que sea necesario la solvencia del grupo Bankia-BFA. Aunque no concretó una cifra exacta, sí que sugirió que el importe total superaría los 9.000 millones de euros.

Guindos se compromete a aportar todo el capital que requiera Bankia
Guindos se compromete a aportar todo el capital que requiera Bankia

Dos semanas después de que la crisis de Bankia llegara a su punto álgido, con la nacionalización de su matriz (BFA, Banco Financiero y de Ahorros), el ministro de Economía, Luis de Guindos, compareció ante el Congreso de los Diputados para dar cuenta de la actuación del Ejecutivo.

Ante la Comisión de Economía, Guindos se comprometió a que el Estado respaldará con todo el capital que sea necesario la solvencia del grupo Bankia-BFA, a través del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB). Aunque el ministro no llegó a concretar a cuánto ascenderá la próxima inyección de fondos públicos (hasta ahora ya se han comprometido 4.465 millones de euros para BFA), sí que certificó que las ayudas servirán para que la entidad cubra las necesidades de saneamientos impuestas por los dos últimos reales decretos: 7.100 millones de provisiones y otros 1.900 millones de capital. Así pues, el Estado aportará como mínimo 9.000 millones para sanear las cuentas del grupo que presidía hasta hace dos semanas Rodrigo Rato.

"El Gobierno procederá a la recapitalización de un banco público, BFA, con el objetivo de dar cumplimiento pleno a la totalidad de requerimientos de capital y aprovisionamiento de las autoridades regulatorias", aseguró de Guindos.

El ministro pide que no se extrapole la situación de Bankia al resto de la banca española

BANKIA 0,95 -3,27%

La cantidad de ayudas apuntada por de Guindos podría aumentar debido a que Bankia se someterá, como el resto del sector, al test de estrés realizado por parte de dos consultoras independientes: Roland Berger y Oliver Wyman. Y, más tarde, auditoras realizarán una valoración de su cartera crediticia.

La primera fase de inyección de nuevas ayudas se concretará esta misma semana. El nuevo presidente ejecutivo del grupo, José Ignacio Goirigolzarri, presentará el viernes al consejo de administración el plan de saneamiento diseñado para el grupo y la petición de recursos públicos.

Goirigolzarri, por indicaciones de Economía, propondrá una renovación profunda de los órganos de gobierno de Bankia y de BFA. Según explicó ayer De Guindos, los nuevos consejeros deberán tener una "reconocida profesionalidad". Actualmente, BFA cuenta con 22 consejeros y Bankia, 17, muchos de los cuales proceden del ámbito de la política.

Preguntado por varios grupos parlamentarios por cómo se ha llegado a la situación actual, el ministro reconoció que "se han cometido errores en la creación del grupo BFA por parte de Caja Madrid, Bancaja y otras cinco pequeñas cajas de ahorros". También apuntó que la decisión de sacar a Bolsa parte del grupo -la filial Bankia- "tampoco fue la más adecuada".

Respecto al futuro que correrá la filial cotizada, Guindos quiso dejar claro que "el Estado va a ser el dueño de todo, tanto de Bankia como de BFA", y recordó que, tras inyectar fondos en la matriz, se recapitalizará Bankia, con lo que el BFA (controlada por el FROB) pasará a aumentar su actual cuota de control sobre su filial, que ahora es del 45%.

Limitar la venta de preferentes

De Guindos señaló que el Gobierno planea una normativa para limitar la venta de preferentes entre particulares, como publicó CincoDías. "Se debería prohibir su comercialización entre los clientes o limitarla a aquellas emisiones en las que exista un tramo institucional lo suficientemente significativo como para condicionar el precio", sentenció. Sobre el futuro de las comercializadas por Bankia, avanzó que el Gobierno "tratará de buscar una solución adecuada para ellos".

El ministro, además, se comprometió a intentar conservar la obra social de las siete socias de Bankia. También indicó que habría que revisar por completo el modelo global de supervisión en Europa y añadió que no tiene sentido que existan 17 supervisores y fondos de garantía de depósitos.

Aplazar las subastas pendientes

El ministro de Economía reconoció ayer que se está planteando revisar el calendario de las subastas de Catalunya Caixa y Banco de Valencia, cuya adjudicación estaba prevista para las próximas semanas. De Guindos explicó que el Gobierno estaba revisando las ofertas presentadas por los interesados, así como si el momento fijado para la venta de estas dos entidades es el más adecuado teniendo en cuenta que el sector financiero español será sometido a una nueva valoración el próximo mes de junio.

Explicó que si las ofertas recibidas no son adecuadas, el Ejecutivo considera que existen otras fórmulas y sugirió que podría plantearse permanecer por tiempo en su capital hasta sacarlas a la venta.

El aplazamiento de las subastas era una reivindicación de las entidades que habían presentado ofertas no vinculantes por Catalunya Caixa o Banco de Valencia, ya que además de las nuevas valoraciones (tanto los test de estrés que realicen las dos consultoras externas contratadas por el Ejecutivo como la valoración de la cartera crediticia que llevarán a cabo las auditoras) el nuevo real decreto, aprobado el pasado día 11, exige un esfuerzo extra de provisiones a las entidades.

En el caso de Banco de Valencia habían presentado oferta Santander, BBVA, BMN, Ibercaja y Unicaja. De la lista final se han caído otros nombres con los que se había especulado, como Liberbank, Bankinter o Popular, que decidieron no presentar oferta en el último minuto.

En la primera ronda de la puja de Catalunya Caixa están Santander, BBVA, Sabadell, Popular, Kutxabank y el fondo de capital riesgo JC Flowers.