Mantiene el sueldo fijo y homologa el resto en 60 meses

CaixaBank sella un acuerdo laboral con la plantilla de Cívica

La dirección de CaixaBank ha sellado hoy un acuerdo con los representantes de los trabajadores de Banca Cívica en el que fija las condiciones laborales que tendrá la plantilla del grupo de cajas cuando se consume su integración en la entidad catalana. Tras las tensiones que sufrió ayer la negociación, el pacto se ha cerrado con un compromiso de mantenimiento del salario fijo y de homologar el sueldo de ambas plantillas en 60 meses.

Fusión Caixabank y Banca Cívica
Fusión Caixabank y Banca Cívica

Apenas unas horas antes de que se celebren las asambleas generales de las cajas que componen Banca Cívica, CaixaBank ha logrado un motivo más para que los distintos cónclaves voten a favor de su integración en la entidad catalana. Pese a los desencuentros producidos ayer mismo entre las partes negociadoras, CaixaBank ha conseguido sellar esta mañana un acuerdo de homologación de las condiciones laborales con la plantilla del grupo absorbido.

En concreto, el acuerdo marca un compromiso de mantenimiento del salario fijo actual para la plantilla de Cívica con miras a una homologación salarial completa en un periodo de 60 meses (cinco años), tal como adelantaba este diario la pasada semana.

CaixaBank ha anunciado que "incorporará como personal propio, desde la fecha efectiva de la integración, a los empelados de Banca Cívica" aplicándoles inmediatamente los beneficios sociales de los que ya disfrutan los empleados de la entidad que preside Isidro Fainé. La armonización de las aportaciones a los planes de pensiones se adecuará, al igual que el salario, en el citado periodo de cinco años.

El pacto alcanzando entre directiva y sindicatos también incluye programas de formación, para adecuar a los trabajadores de Cívica, así como las compensaciones económicas que se concederán por los procesos de movilidad geográfica que se deriven de la fusión.

El ajuste pendiente

Solucionado este paso, queda pendiente ajuste laboral previo que CaixaBank reclama que se lleve a cabo en Cívica antes de la integración. El grupo de cajas que lideran Cajasol y Caja Navarra tienen prevista la salida de 1.480 trabajadores (de un total de 7.800), de los que unos 900 se irían por la vía de las prejubilaciones y el resto mediante bajas incentivadas.

Una vez concluyan estos dos procesosy se inicie la integración, el solapamiento de oficinas (5.196 de CaixaBank y 1.394 de Cívica) hace previsible un nuevo ajuste, que podría afectar a parte de la plantilla de la entidad catalana (28.500 personas).