Debutó en Bolsa hace sólo diez meses

Los colocadores hacen números: Bankia vale un 50% menos que en la salida a Bolsa

Los colocadores de Bankia han rebajado su valoración para la entidad en un 50% desde junio del año pasado cuando prepararon su salida a Bolsa.

Escaparate de una oficina de Bankia
Escaparate de una oficina de Bankia

Hay 400.000 accionistas atrapados en Bankia. JPMorgan, Deutsche Bank, UBS y Bank of America Merrill Lynch fueron los bancos coordinadores de la colocación de Bankia en junio del año pasado. Entonces, en el folleto de salida a Bolsa los colocadores fijaron una horquilla de precios amplia de entre los 4,41 y los 5,05 euros. Finalmente, la situación del mercado llevó a la compañía a rebajar el precio de salida a Bolsa y debutar en el mercado a 3,75 euros, por debajo incluso del precio mínimo de esta banda.

Aún así y diez meses después los accionistas que acudieron a esta OPV se encuentran con que sus acciones valen casi un 50% menos y más después del 16% de caída que acumulan los títulos desde el lunes, día que se conocían las dificultades por las que atravesaba la entidad. La valoración que los coordinadores globales tienen de la compañía desde que salió a Bolsa ha variado radicalmente. De los cuatro colocadores de la operación, dos de ellos tienen precios objetivos para las compañías bastante inferiores al precio que le dieron a la entidad hace diez meses.

JPMorgan lo acaba de cambiar. Le da a la acción una valoración de 1,7 euros. Desde que empezaron la cobertura del valor la firma ha revisado a la baja en varias ocasiones el precio objetivo y la recomendación. Mientras que en octubre del año pasado tenía una recomendación de neutral y un precio objetivo de 3,8 euros, en enero rebajó el precio objetivo a 3,5 euros y mantiene el consejo de neutral. Este miércoles, la recomendación pasaba a ser de infraponderar y el precio objetivo se reducía a la mitad, 1,7 euros. Por su parte, Deutsche Bank paso de recomendar mantener y un precio objetivo de 4,3 euros en septiembre del año pasado a vender y un precio de 2,2 euros en abril. Tras las noticias de intervención por parte del Gobierno, todavía no se ha pronunciado. La media de precio objetivo está en 1,95 euros, un 50% menos que el precio al que finalmente se colocó la entidad.

BANKIA 1,84 -1,60%

"Cuando un analista mira los aspectos positivos de una compañía, suele sobreestimar los puntos fuertes y minusvalorar los riesgos. Si encima tu banco coloca la compañía en mercado, pues eso, blanco y en botella", asegura Pablo García, director general de Carax-Alpha Value.

En general, tanto colocadores como otras casas de análisis están esperando que se conozcan los detalles sobre la nacionalización del banco. Victoria Torre, responsable de análisis y producto de Self Bank, dice que muchas casas están esperando un poco más antes de lanzarse a cambiar precios objetivos, ya que la manera con la que se afronte la intervención podría hacer variar la valoración de la entidad. N+1 ha rebajado precio objetivo a 1,3 euros, Natixis ha rebajado recomendación, pero en cambio KBW lo mantiene en 3,20 euros", explica.

"Los colocadores hicieron todo lo posible por vender esa compañía y cuanto más alta, mejor" aseguran fuentes de mercado. Y es que, según las mismas fuentes, "ya en el momento en el que se preparó el folleto de salida a Bolsa existían riesgos vinculados al sector del ladrillo en el sector financiero en general y en Bankia en particular. Hay cosas que no han variado tanto".

Sin embargo, esta misma fuente recuerda que todos los bancos han visto como sus precios objetivos han sido revisados a la baja ante la incertidumbre y la tormenta que hay en el sector debido a los activos tóxicos que tienen en sus balances y en un momento de movimientos corporativos en el sector, algo que no ha sido exclusivo de Bankia. De momento, en Bankia, ya no hay ningun analista del consenso de Bloomberg que aconseje comprar. El 72% cree que es momento de vender y solo el 27% aconseja mantener en cartera.

¿Cómo se prepara una salida a Bolsa?

Los bancos de inversión hacen su agosto con las salidas a Bolsa asesorando a las compañías que quieren debutar y gestionando su colocación. Las OPV son operaciones realmente rentables para los bancos porque las comisiones de la colocación (que no paga el cliente final sino la empresa que sale a Bolsa) son mucho más elevadas que las de operaciones de compraventa normales.

"Si el banco gana tanto con la colocación, es probable que presione a su red comercial para que coloque el producto a toda costa entre sus clientes, con independencia de que el precio sea o no atractivo", aseguran fuentes de mercado. Desde el punto de vista de un vendedor, cuando una empresa sale a Bolsa cuanto más caro se venda, mejor. El precio al que salen las compañías depende muchísimo del momento bursátil. En determinados momentos, todo sube, el apetito de los inversores aumenta y proliferan las colocaciones en Bolsa. Prácticamente todo se coloca bien en el mercado.

Sin embargo, cuando el mercado vive momentos de vacas flacas y las valoraciones no son atractivas, pocas empresas salen a Bolsa y una de las razones principales es que lo vendedores no están dispuestos a sacar al mercado su compañía a precios tan bajos y prefieren esperar a que el mercado se recupere. Esto sucedió el pasado año con la salida a Bolsa de Loterías. El Gobierno de Zapatero se vio forzado a paralizar la venta del 30% de compañía ya que el momento de mercado no era propicio y la valoración que recibió la empresa no era la esperada.