El selectivo se hunde un 2,77%, hasta 6.812 puntos, y la prima se dispara a 456

El Ibex perfora todos los soportes: baja a niveles de octubre de 2003

Grecia en el punto de mira, el sector financiero español cayendo a plomo y Bankia, el cuarto banco español por activos, en la diana. El Ibex se ha hundido un 2,77%, hasta 6.812,7, niveles de octubre de 2003. La prima de riesgo se sitúa en los 456 puntos.

¿Nuevo fin del mundo? Al menos en los mercados así lo parece. Pero no se lo crean: casi siempre hay margen para empeorar... Y la realidad es que, tarde o temprano, siempre se acaba remontado. Eso sí, el Ibex, después de reiterados intentos en las últimas sesiones, ha perforado hoy el mínimo de cierre del 9 de marzo de 2009 de los 6.817 puntos. Ha finalizado en los 6.812,7 tras perder un 2,77%: son los niveles más bajos desde el 2 de octubre de 2003.

Mientras, la prima de riesgo ha superado el nivel del que ni Irlanda ni Portugal retornaron: los 450 puntos. Es cierto que esta vez, a diferencia de noviembre del año pasado (cuando superó los 470 puntos), no se debe a un escalada espectacular del rendimiento del bono español. Sí, ha habido un repunte más que importante, pero está en el entorno del 6,1%, todavía a una distancia prudente del 6,7% que marcó entonces. En todo caso, un riesgo-país en 456 puntos añade presión al comportamiento de la deuda en el el corto y medio plazo, ya que LCH.Clearnet podría activar las exigencias de garantías adicionales.

Si el diferencial de la deuda española roza los máximos de noviembre del año pasado, el del bono italiano también ha sufrido lo suyo: se ha situado en los 409 puntos, con una subida de 16 puntos básicos respecto al cierre de ayer. La rentabilidad de la deuda transalpina a una década está en el 5,6%. La del bund alemán, entretanto, está en entorno de mínimos históricos: en el 1,51%.

IBEX 35 8.760,90 0,31%

¿Qué ha pasado? Pues casi es mejor preguntarse qué no ha pasado. La clave española ha girado en torno a Bankia, con la noticia explosiva de su inminente nacionalización, según informa Cincodías.com. La onda expansiva ha llegado al resto de sus colegas del sector, que han sufrido abruptas caídas en la Bolsa, arrastando al Ibex al abismo. Así, Bankia se ha hundido un 5,8%, pero Caixabank se ha dejado un 6,7%, Santander un 4,5%, BBVA un 4,7%, Sabadell un 4,4%, Bankinter un 5,3%, Banesto un 1,3% y Popular, un 4,7%. Solo seis valores del Ibex han conseguido salvarse de la quema generalizada: Técnicas Reunidas, Acerinox, Dia, Amadeus, Arcelor Mittal e Inditex.

Los 7.000 puntos, una vez más, han vuelto a caer. La gran mala noticia es que, a diferencia de lo ocurrido en las últimas sesiones -en las que el selectivo había conseguido rebotar desde los mínimos de marzo de 2009-, el selectivo hoy ha concluido por debajo de los 6.817 puntos, el nivel al que cerró el 9 de marzo de 2009. Como dicen los analistas técnicos, tanto va el cantaro a la fuente... que se acaba rompiendo. Es más, el volumen de negocio en la Bolsa española, con 4.396 millones de euros, se destaca por ser notablemente elevado en comparación con la media diaria de mayo (2.828).

En el resto de Europa, la situación ha sido mucho más moderada. El Euro Stoxx 50 ha caído un 0,47%; el FTSE británico, un 0,44%; el Cac francés, un 0,2%. El único descenso que se asemeja, y en cualquier caso se mantiene a una considerable distancia, es el del Mib italiano, que ha cedido un 1,18%. El Cac alemán, incluso, ha terminado la sesión con una subida del 0,47%.

Fuera de España, Grecia sigue siendo el principal foco de incertidumbre. El peso ganado por los fuerzas radicales hace imposible la formación de un gobierno de coalición que continúe con las reformas impuestas por la troika. Lo más probable es la celebración de unas segundas elecciones. En el mercado reina, además, la intranquilidad ante la posibilidad de que se retrase el segundo tramo de ayuda al país.

Por su parte, el programa de crecimiento que tanto defiende Fraçois Hollande ya está encontrando algunos obstáculos en su camino, reduciendo así su capacidad de maniobra y ajustándose a una realidad mucho más cruda. La razón fundamental se debe a que los mercados no parecen estar por la labor de financiar políticas que suponga un incremento de los déficits públicos. El presidente de la Comisión Europea, por su parte, ha asegurado que no se renegociará el pacto fiscal.

El euro, por último, continúa con la caída y perfora el nivel de los 1,30 dólares, hasta las 1,294 unidades del billete verde