Nuevo impulso reformista

Economía anuncia la "liberalización" de servicios

Los cambios afectarán a la gestión de infraestructuras y transporte

El Gobierno "liberalizará" el viernes "determinados" servicios" en gestión de infraestructuras y transporte. Sin dar demasiados detalles, la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría adelantó que el plan del Ejecutivo busca "una gestión más eficiente y austera". A las horas, Luis de Guindos, ministro de Economía, añadió que Fomento lleva "tiempo trabajando" en una "hoja de ruta" que el Gobierno aprobará el viernes en el Consejo de Ministros. "Tendréis que esperar hasta entonces para saber más", zanjó sin concretar.

Pese a la insistencia de los periodistas, la vicepresidenta y el ministro de Economía evitaron confirmar si el Ejecutivo aprobará privatizaciones. "Estamos trabajando en una agenda de reformas de determinados servicios que lo que busca es, fundamentalmente, la eficiencia", se limitó a decir Sáenz de Santamaría. En el pasado, opinó la vicepresidenta, "se perdió mucho tiempo y dinero" y ahora ha llegado el "momento de modernizar, de simplificar, de permitir una gestión austera que se dedique a lo importante: poner en marchar reformas que permitan el crecimiento, que permitan la inversión y que permitan que las pequeñas y medianas empresas vuelvan a respirar".

Un día antes, mientras decenas de personas se manifestaban en 50 ciudades españoles contra los recortes, el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ya adelantó que el Ejecutivo seguirá anunciado reformas "cada viernes". "Y lo menos que pueden hacer los socialistas es callarse", añadió el presidente.

Hasta tres miembros del Gobierno participaron ayer en Santiago de Compostela en unas jornadas sobre Europa que contaron con la presencia del ministro de Finanzas alemán, Wolfgang Schäuble, y otros altos cargos del Gobierno de Angela Merkel. El seminario, que concluirá hoy, lo organizó la Fundación Konrad Adenauer, vinculada a los democristianos alemanes de la CDU, con los que el Partido Popular mantiene buenas relaciones.

Sáenz de Santamaría y Guindos se reunieron a puerta cerrada con el ministro alemán de Finanzas. A la salida, Schäuble aplaudió al Ejecutivo español por sus "medidas impresionantes" contra la crisis. "Se corresponden con lo que nosotros hemos acordado de acuerdo con las normas de derecho secundario europeo", añadió en alusión al pacto fiscal que obliga a Rajoy a reducir el déficit público del 8,5% con el que cerró 2011 hasta un 3% en 2013. "Tenemos plena confianza en España. Nos está enseñando qué hay que hacer para reducir el déficit", declaró el ministro alemán.

Guindos confesó en esa misma rueda prensa que se siente como el patrón de "un buque que llevaba un rumbo inadecuado" que, poco a poco y gracias a las medidas del Gobierno, "toma una nueva dirección". "Estamos convencidos de que la política de austeridad y reformas es la mejor", señaló el ministro en referencia a los recortes aprobados por el Ejecutivo, que en poco más de 100 días en el poder ha presentado los Presupuestos más austeros de la democracia, con un tijeretazo de 27.300 millones de euros, y ha anunciado un ajuste adicional en sanidad y educación de 10.000 millones de euros.

Del ladrillo al conocimiento

Guindos defendió que la economía española debe cambiar y basarse "en el conocimiento". Hasta hace unos años, recordó el ministro, estuvo "excesivamente fundamentada en la construcción y en el ladrillo", lo que provocó una "burbuja de crédito", con "excesivo endeudamiento" en el sector privado, y una "burbuja inmobiliaria".

El objetivo consiste en "revertir" la "compleja" situación de España, que alcanzó la semana pasada su nuevo máximo histórico de paro: 5.639.500 desempleados. Guindos argumentó que todo buque "tarda tiempo" en corregir el rumbo y que, tarde o temprano, las medidas del Gobierno harán crecer a la economía española, en recesión oficialmente tras dos trimestres de caída del PIB. Como dijo con una sonrisa cuando el micrófono que utilizaba en la rueda de prensa se estropeó, "todo se puede arreglar".