El “conundrum” de la deuda alemana y la paradoja del euro.

El “conundrum” de la deuda alemana y la paradoja del euro.

La crisis a la que asistimos desde 2008 ha acabado con muchas cosas, entre ellas con la ortodoxia económica y financiera, y con la libre competencia. Y de seguir así, también podría acabar con el mapa de sistemas políticos y económicos tal y como los conocemos en la actualidad. Estos tres últimos años estamos viendo como nada de lo que ocurre en la economía se encuentra en los manuales de historia, muy poco de lo que ocurre en los mercados es previsible, y las recetas que se aplican para solucionar el problema, a menudo novedosas, no garantizan ninguno de los resultados que se esperan a corto plazo.

Hemos visto gobiernos de izquierdas aplicar políticas de derechas y viceversa, también hemos visto ayudas discriminatorias a determinados sectores empresariales y modificaciones legislativas que rompen el libre mercado, hemos visto políticas concretas que se fijan para unos pocos y que, de ninguna manera, persiguen el bien común.

Al igual que el maestro Alan Greenspan se sorprendió en 2005 por aquel famoso “conundrum”, ese misterioso fenómeno por el que el mercado de bonos a largo plazo permaneció durante un largo período de tiempo sostenido con rentabilidades mínimas a pesar de que la Fed había emprendido un contundente ciclo alcista de tipos de interés, yo no dejo de preguntarme cada día si alguno de los movimientos que muestran los mercados hoy en día tienen lógica.

Por ejemplo, ¿tendría algún sentido que mientras (en apariencia) los mercados de deuda descuentan la quiebra de un buen puñado de países europeos (Grecia, Irlanda, Portugal, España, Italia, ¿Francia?, etc… al tiempo se sitúe a la deuda de Alemania como un clarísimo activo refugio? ¿acaso tiene sentido que mientras Europa es la economía continental más débil del mundo, la única con un crecimiento conjunto esperado negativo para 2012, nuestra divisa se encuentre entre las más fuertes? Resulta paradójico. Echemos un vistazo al euro-dólar:

Para ilustrar que estamos ante un acontecimiento sin precedentes, aquí está la rentabilidad a 10 años de la deuda alemana:

Este hecho, a mi juicio, explica la postura de Alemania como director de orquesta en el problema europeo, al disfrutar de una posición de privilegio en los mercados y perseguir un objetivo en virtud de sus propios intereses. Será difícil que dependiendo de Alemania se pueda encontrar una vía rápida de salida a los problemas de Europa, pues el problema más acuciante es el de la deuda, y del mismo sólo se podrá salir de un modo u otro creando inflación. Y he aquí el conflicto de intereses: a los periféricos endeudados les conviene la inflación para aliviar su elevada deuda, todo lo contrario que a Alemania, que con cada postura inflexible lo que busca es proteger su riqueza y poner su saldo acreedor a salvo de la misma.

Así los países con problemas pagan con ajustes necesarios, pero a veces salvajes, lo que podría ser una reconducción más justa y equilibrada de sus economías.¿Significa esto que los países no deban hacer sus deberes?: ¡desde luego que no!. Los ajustes deben hacerse y las cuentas deben cuadrarse, pero lo que en buena lógica debería exigirse a toda Unión Económica y Monetaria debería tener ya su hoja de ruta trazada: una financiación común (Eurobonos), una política presupuestaria común diseñada y controlada desde Europa, y un marco fiscal común. Urge poner esta filosofía de unidad en práctica y empezar a gobernar ya mismo para todos y no para los intereses particulares de nadie, o de lo contrario el sueño europeo que por momentos se desvanece entrará en una fase agónica.

Sólo cuando Alemania empiece a sentir los efectos perversos del juego que está practicando podríamos comenzar a ver un cambio en su actitud, y sólo cuando haya una verdadera voluntad de unidad los mercados devolverán su confianza a las economías europeas.

Alejandro Varela, Gestor de Fondos en Renta 4 Banco

@AVarela_Madrid

Comentarios

Ponte en los zapatos de alemania: vecinos del sur que sin ninguna verguenza llevan una decada (lo que tiene el euro) viviendo a cuerpo de rey desde que empezaron a disfrutar de la deuda barata bajo el paraguas del marco aleman disfrazado ahora de euro. Creimos que teniamos un derecho divino a vivir bien y trabajar a poco, porque la financiacion barata de la zona euro era para siempre. Para Alemania seria una tonteria epica si aceptara la emision de los eurobonos, que en sentido integro es poner el prestigio y calidad de la economia alemana como garante de la deuda de otros (tal como el marco hizo con el euro hace una decada) y exponerse a que nuevamente los mismos paises con las mismas costumbres tropicalezcas vuelven y se acuesten en la comodidad de una carroza empujada por otros. En lugar de criticar la posicion alemana, debemos hacer lo que siempre hemos debido hacer, que es, lo correcto.
En los EEUU sería ridículo el que un ciudadano de Nueva York pensara que los habitantes de Florida viven a cuerpo de rey, mientras los abnegados ciudadanos de Nueva York tienen que ir a trabajar todos los días sobre una capa de nieve. ¿Por qué es ridículo? Porque la Reserva Federal llueve igual sobre un estado que sobre otro. No hace distingos. En cambio se machaca en los tabloides amarillos del Centro y Norte de Europa a los vecinos del Sur. Pero resulta que la llave de la Reserva Federal de la eurozona la tiene Alemania y cuando le conviene a ella baja los tipos de interés aunque eso perjudique a los del Sur y cuando le conviene sube los tipos de interés de la deuda a través de los mercados especulativos de determinados países que ella misma señala. Es decir, juega con cartas marcadas. Ha destrozado a su antojo el tejido productivo de los países del sur y luego les exige que exporten, mientras se ha quedado con su mercado de consumo. ¿Podría Alemania exportar lo que exporta si no controlara los mercados del Sur? Seguramente no, como se está viendo. ¿Qué ocurriría si volvieran a levantarse las fronteras en Europa y a aplicar aranceles a los productos alemanes? Mala cosa. Si los del Sur han "disfrutado", menuda palabreja, de tipos de interés bajo que han utilizado mal es porque le convenía a Alemania para relanzar sus exportaciones a estos países que de una manera atolondrada se endeudaban con el dinero proporcionado por los bancos alemanes. Pero a una persona que le das un crédito no le regalas el dinero, majetes, la conviertes en esclavo de su deuda. Todos los improperios estarían justificados si el Euro tuviera una Reserva Federal ajena a los intereses de un solo país y al servicio de toda la zona euro. Lo que ocurre es que Alemania no ha visto el cuadro de Goya La razón engendra monstruos. Y tradicionalmente los alemanes siguen a su razón y a los monstruos que engendra hasta el desastre final. Véase la pelíducla Stalingrado. Alemania es la demencia de la razón.
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