EDITORIAL

Más trazos en el mapa bancario

El Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) dio ayer el visto bueno al proceso que ha de concluir con la venta de Catalunya Caixa, que irá en paralelo a la de Banco de Valencia. Esta decisión no es baladí, puesto que supone cerrar el grueso de la ansiada reforma financiera. Además, pone en el mercado una entidad que ha levantado el interés de bastantes de sus competidores -Santander, Popular, Kutxabank o Sabadell están prácticamente en todas las quinielas, aunque nadie descarta algún tapado-, puesto que a cualquiera de ellos les da una penetración notable en un mercado tan interesante como es el catalán. Una vez despejado este proceso, queda sobre la mesa el futuro de Novagalicia, con los denodados esfuerzos de su presidente, José María Castellano, por mantenerla a flote. Más alguna sorpresa, a tenor de lo manifestado desde el Gobierno en las últimas semanas. Es absolutamente vital que estos últimos retoques del mapa financiero español se hagan tanto a buen ritmo como con la precisión propia del cirujano más avezado. Esta reforma es, posiblemente, la más trascendente de todas a las que se ha enfrentado la economía española y debe ser la palanca de la soñada recuperación. Y lo es porque sin un sistema financiero saneado y que funcione, nada funcionará.