Desde febrero, cuando se levantó el veto a las posiciones cortas

Los 'hedge funds' bajistas sacan partido de las caídas de la banca

Los especuladores bajistas sobre los valores bancarios se están beneficiando de la tormenta financiera. Hace dos meses, cuando se levantó el veto a las posiciones cortas, tenían 590 millones apostados contra cinco valores que han sufrido caídas por encima del 20%. Hoy las apuestas sobre estas entidades se han rebajado, pero los hedge funds apuntan ahora contra BBVA y Santander.

Hacer dinero con el desplome de las acciones de los bancos volvió a ser posible después de seis meses de veto. La CNMV, entre otros supervisores bursátiles europeas (Italia, Francia o Bélgica), prohibió estas operaciones en un intento por frenar los "falsos rumores" que desestabilizan los mercados, según rezaba un nota del regulador español. Eran tiempos convulsos, en los que el Ibex llegó a desplomarse casi un 20% la semana previa a la prohibición.

Una vez abierta la veda, el pasado 16 de febrero, los hedge funds tenían 590 millones de euros acechando la cotización de los valores financieros españoles, según los registros del supervisor que preside Julio Segura. La sombra sobre Popular era del 4,71% de su capital, lo que a precio de mercado se traducía en una apuesta de de casi 310 millones. En Sabadell era 136 millones (un 2,46% de su capital) y Bakinter se jugaba un 5,14% del suyo, más de 127 millones.

Las posiciones cortas, también conocidas como ventas a corto o apuestas a la baja, consisten fundamentalmente en tomar prestadas acciones para venderlas en el mercado y, una vez vencido el plazo pactado con el prestamista, devolverlas. El negocio radica en que el prestatario confía en que las acciones bajarán de precio, con lo cual, al cabo del tiempo, las recompra más baratas y las devuelve a su propietario inicial embolsándose la diferencia.

El bajón en el precio de las acciones desde que en febero volvieron los bajistas hasta ahora, ha sido significativo. La Bolsa perdió un 3% las dos semanas siguientes de reabrirse la veda. Un 5% en marzo y va un 4% en abril: un derrumbe del 12%. Todos los valores financieros marcan retrocesos, liderados por Bankinter (-32%), Bankia (-28%) y BBVA (-24%).

La consecuencia, además de rentabilizar los envites a la baja, es que disminuye el volumen apostado sobre un mismo porcentaje del capital. Así, por ejemplo, Popular ha aumentado ligeramente su exposición desde febrero (de un 4,7% a un 4,9%), pero la caída de la cotización de sus acciones (más del 20%) se traduce en una disminución del valor de la apuesta de del 26%.

Los hedge funds han ampliado su tapete. A fecha de abril,según los datos actualizados de la CNMV, los moviemientos a corto alcanzan también a Santander, BBVA y Bankia. La suma de las tres, todas de peso, significaría un notable aumento en el volumen capital en juego de los bajistas. Son 390 millones más, concentrados principalmente en Santander (154) y BBVA (213). Esto elevaría el precio de las apuestas a corto a cerca de 790 millones, un 33% más que al inicio de la vuelta al ruedo de los hedge funds.

Hay que tener en cuenta también los recovecos que ofrece el sistema de notificación a la CNMV. En mayo de 2010, se endureció la regulación al obligar a que se le comunicasen todas las posiciones cortas individuales que superen el 0,2% del capital de cualquier compañía, y no solo de los bancos.

Este umbral posibilita que existen porcentajes significativos de las acciones afectados por el paraguas bajista sin necesidad de hacerlo público. Por ejemplo, los hedge funds pueden utilizar sociedades pantalla con posiciones cortas al límite del umbral, por ejemplo del 0,19%, que quedan por tanto liberadas de la obligación de informar a la CNMV. Además, el regulador sólo hace públicos los nombres cuando las posiciones individuales superan el 0,5% del capital.