Beneficios desde el primer año

La previsión que maneja Iberia es que la operación de su nueva low cost, que nace con un capital inicial de 20 millones de euros, sea rentable desde el primer año de operación. Según Sánchez-Lozano, las cuentas son que genere 100 millones de ahorro respecto a los actuales costes de Iberia en 2015, año en el que se estima que disponga ya de un total de 40 aviones. Luis Gallego explicó que el ahorro de costes no supondrá un recorte ni en los servicios al cliente ni un recorte de los parámetros de seguridad. Subrayó además que el modelo de empresa que se ha adoptado desembocará en una cuenta de resultados que será eficiente por ella misma "sin necesidad de acudir a subvenciones de ningún tipo".

La oferta de la nueva aerolínea incluye la posibilidad de viajar en la denominada clase business, algo no habitual en los parámetros de una low cost tradicional.

Los pasajeros que elijan esta forma de volar podrán acceder a las salas vip de la aerolínea, además de disfrutar de una distancia entre asientos de 30 pulgadas, que será de 28 pulgadas en el caso de la clase turista.

En un primer momento la compañía contará en plantilla con 41 pilotos llegados directamente de Vueling y 80 azafatas que provienen de las más variadas aerolíneas. Gallego explicó que a medida que la operativa de la nueva filial de Iberia vaya creciendo se incorporarán pilotos que hasta ahora prestaban sus servicios en empresas competidoras.

Como no podría ser de otra forma en una filial tan controvertida como Express, el mantenimiento de sus aviones alquilados lo hará Iberia.

Por su parte, el mantenimiento y su capacidad de transporte en bodega la comercializará Iberia Cargo.