Un esfuerzo adicional de 5.000 millones

El Eurogrupo pide a España que limite su déficit al 5,3%

Los ministros de Economía de la eurozona han rechazado por insuficiente el objetivo del 5,8% de déficit público anunciado de forma unilateral por el Gobierno español para este año (en lugar del 4,4% pactado con la UE) y han pedido recortes adicionales en 2012 por valor del 0,5% del PIB, que equivalen a alrededor de 5.000 millones de euros.

"El Eurogrupo considera que la corrección a tiempo del déficit excesivo debería asegurarse con esfuerzos adicionales adelantados del 0,5% del PIB, más allá de lo que ya han anunciado las autoridades españolas", señalo el Eurogrupo en un comunicado.

El presidente del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker, aseguró que el Gobierno español ha mostrado su disposición a considerar esta petición de sus socios europeos en el proceso de elaboración del presupuesto. Juncker reconoció el "progreso sustancial" logrado hasta ahora con las reformas estructurales para fomentar el empleo y el crecimiento, pero destacó que necesitará ser completado con más esfuerzos en los mercados de productos y servicios. "La cifra anunciada anteriormente (por España), un 5,8 %, ha muerto", sentenció al término del encuentro el presidente del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker, quien obvió referirse al 4,4 % que había marcado como meta la Comisión Europea y que también murió en la reunión de hoy.

La Comisión Europea que hasta hoy se mostró visiblemente molesta con el anuncio unilateral de Mariano Rajoy sobre la nueva meta de déficit, aceptó finalmente los argumentos españoles para justificar la imposibilidad de llegar al 4,4 %.

El comisario europeo de Asuntos Económicos, Olli Rehn, recordó en rueda de prensa que la desviación presupuestaria de 2011 fue mayor de los esperado -un déficit del 8,51 % frente al 6 % previsto inicialmente- y que en lugar de crecimiento económico este año habrá una contracción del PIB -del 1 %, según Bruselas; y del 1,7 %, según España-.

Rehn no aclaró por qué la Comisión considera inapropiado el 5,8 % pero puede en cambio aceptar una meta sólo cinco décimas menor (5,3 %), y se limitó a decir que el nuevo objetivo permitirá a la economía española volver al crecimiento y a la vez es un paso intermedio creíble para llegar al objetivo final: un déficit inferior al 3 % en 2013.

El comisario sí recalcó que si Bruselas acepta esta relajación es porque España ha reafirmado su compromiso con ese 3 % para 2013 y se ha comprometido a tomar medidas para garantizar un camino de consolidación creíble en el presupuesto 2012.

El ministro español de Economía, Luis de Guindos, que abandonó el encuentro sin hacer declaraciones, tendrá ahora que transmitir la petición de sus socios del euro al Ejecutivo de Rajoy antes de acudir mañana a la reunión de ministros de la UE (Ecofin).

Juncker, que al principio de la reunión escenificó las tensiones vividas en la UE por el comportamiento español al agarrar por el cuello a De Guindos con las dos manos (para estrangularlo de broma, una imagen que recogieron los fotógrafos), reconoció que se trata de un "resultado inesperado" que no hubiera podido anticipar antes del Eurogrupo.

Las declaraciones a la llegada del encuentro ya daban pistas, no obstante, de que algunos socios europeos no iban a ser flexibles con el déficit español.

La ministra austríaca, Maria Fekter, fue la que más tajante se mostró al rechazar claramente una relajación del objetivo fiscal para España e insistir en que hay que ser estrictos con la consolidación presupuestaria y que el país debe realizar más esfuerzos.

Los titulares francés, François Baroin, y holandés, Jan Kees de Jager, se manifestaron en términos similares aunque no con tanta claridad e insistieron en la necesidad de que España respete el objetivo para 2013.

El alemán, Wolfgang Schäuble, por su parte, evitó entrar en polémicas sobre el objetivo de déficit, pero sí descartó que España pueda seguir el mismo camino que Grecia y alabó los "grandes progresos" realizados hasta ahora, que, en su opinión, también reconocen los mercados financieros.