Confía en obtener 400 millones con la venta de empresas participadas

Banca Cívica admite contactos para una fusión, pero defiende que puede seguir sola

Banca Cívica presentó ayer sus primeros resultados anuales desde que empezó a cotizar en Bolsa. Los responsables de esta alianza de cajas reconocieron que mantienen contactos de cara a una fusión, pero aseguran que tienen fortaleza para continuar en solitario.

Los dos copresidentes de Banca Cívica, Antonio Pulido y Enrique Goñi, comparecieron ayer para explicar los resultados del grupo en 2011 y despejar las dudas sobre el futuro de la entidad.

En este segundo apartado, los dos directivos fueron parcos en palabras. "Tan solo les puedo decir una obviedad, que todos estamos hablando con todos", aseguró Pulido, aunque también quiso destacar que tienen capacidad para seguir en solitario. Preguntado por los compañeros de viajes que les gustaría tener, ambos se recluyeron en el mantra de "tomaremos la mejor decisión para nuestros accionistas". Fuentes financieras señalan que Banca Cívica ha estado en contacto con Ibercaja y CaixaBank.

Banca Cívica obtuvo en 2011 un beneficio atribuido de 183 millones, un 6,49% menos que en 2010. La entidad ha sufrido un importante desplome del margen de intereses (29% de caída), que ha logrado compensar en parte con la contención de gastos y con los ingresos obtenidos por la venta de activos no corrientes (141 millones, frente a 21 millones en 2010).

A lo largo del pasado ejercicio, Banca Cívica redujo su red de sucursales un 10% (-157 oficinas) y un 12,54% su plantilla (-1.118 empleos). Los costes de integración de las cuatro entidades que componen el grupo (Cajasol, Caja Navarra, Cajacanarias y Caja de Burgos) ascendieron a 114 millones de euros.

Una de las palancas para lograr mantener el nivel de resultados durante 2012 es la cartera de participadas. Según explicó Enrique Goñi, Banca Cívica aspira a ingresar 400 millones de euros. Estas cifras representan un objetivo ambicioso, teniendo en cuenta que durante 2011 la entidad ingresó 92 millones por venta de participadas y acuerdos de distribución en seguros. Goñi señaló que la cartera industrial cuenta todavía con una plusvalía latente del 10%.

Uno de los grandes desafíos que tendrá el grupo en 2012 es la gestión de sus activos inmobiliarios, que ascienden a 2.735 millones de euros. El 54% de esta cartera (1.496 millones de euros) corresponde a suelo y promociones en curso, y tienen una cobertura del 38%, frente al 80% que exige en nuevo real decreto de reforma financiera.

El impacto total de esta normativa en Banca Cívica es de 1.248 millones de euros, aunque parte de esta cantidad no tendrá que ser obtenida con nuevo capital. 533 millones corresponden a provisiones genéricas. Además, la entidad cuenta con un exceso de capital de 711 millones. Con estos ajustes, y la generación de beneficios en 2012, el impacto neto tan solo sería de 572 millones, una cantidad que el grupo podría asumir con el canje de participaciones preferentes, por más de 900 millones.

Aumentar los ingresos

Para lograr mantener el nivel de resultados y cumplir con los requerimientos regulatorios, Goñi apuntó varias vías: en primer lugar, el aumento de lo que la entidad cobra por dar créditos; segundo, Banca Cívica podrá amortizar emisiones que tiene en su balance y que le representan un importante coste financiero, gracias a los fondos obtenidos en la subasta de ayer del BCE, al 1% de interés. El grupo pidió 6.100 millones, lo que le permitirá obtener ingresos al invertir en deuda pública.

Los directivos también citaron, aunque en cuarto lugar, que la inyección de liquidez del BCE les permitirá mejorar la financiación a clientes minoristas. Durante 2011, el crédito a familias y empresas se contrajo un 2,97%.

32 millones al FROB

Banca Cívica destinó el pasado ejercicio 32,4 millones de euros para pagar los intereses del préstamo concedido por el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), del que obtuvieron 977 millones de euros en forma de participaciones preferentes.