Los expertos temen caídas si las peticiones de los bancos son bajas

El mercado cruza los dedos a la espera de la subasta del BCE mañana

La segunda subasta a tres años del BCE, el acontecimiento más esperado de la semana, ayudará a definir la tendencia de los mercados, actualmente en compás de espera. Los expertos ya advierten que una demanda baja de las entidades puede ser mal recibida.

Los pagarés han tomado el relevo de las imposiciones a plazo fijo de la banca
Los pagarés han tomado el relevo de las imposiciones a plazo fijo de la banca

Todos los ojos del mercado estarán puestos mañana en el resultado de la segunda subasta de liquidez a tres años del BCE. Se espera una afluencia masiva de la banca. El consenso prevé peticiones medias en el entorno de los 500.000 millones pero las estimaciones que se barajan son muy dispares y van desde los 200.000 millones al billón de euros. Una horquilla amplia que puede desatar escenarios muy diferentes en el mercado dependiendo de la cifra final.

"Estamos en una situación en la que la subasta del BCE se produce con un elevado nivel de sobre compra en los mercados. Las subidas experimentadas desde octubre obedecen a una reducción de la percepción de riesgo gracias al efecto balsámico que generó la primera inyección de liquidez a tres años. Si en el resultado de la segunda no hay nada que indique una reducción adicional del riesgo será mal recibido", avisa Daniel Pingarrón, de IG Markets. "El mercado va a hacer una lectura muy simplista si los bancos piden mucho descontará que va a haber liquidez para seguir reduciendo el riesgo. Si piden poco habrá menos argumentos para seguir subiendo", añade. Una barrera que este experto fija en los 500.000 millones que espera el consenso.

La primera subasta a tres años del BCE, la realizada el pasado 21 de diciembre, ha resultado decisiva para estabilizar el sistema bancario europeo y aumentar la confianza en el sector en un momento crítico. En aquella ocasión los bancos acudieron en masa, solicitaron 489.200 millones de euros, y la lluvia de liquidez obtenida explica en gran medida la subida de la Bolsa, la caída de las primas de riesgo y la buena evolución de las subastas de deuda de los estados. Incluso ha permitido que ciertos emisores, incluidos bancos españoles, empiecen a emitir deuda en el mercado.

Los bancos aprovecharon la liquidez obtenida para asegurar los vencimientos de los próximos ejercicios y muchos destinaron parte de los préstamos obtenidos al 1% a comprar deuda soberana a tipos superiores. Una práctica (carry trade) que ayudará a mejorar la cuenta de resultados y que ha resultado decisiva para asegurar la buena marcha de las subastas de los estados.

De ahí que muchos expertos consideran que cuánto más dinero pidan los bancos mañana, mejor será puesto que al aumentar el excedente de liquidez en el sistema más probabilidades habrá de que los bancos continúen comprando deuda de los estados, un factor que ha resultado clave para estabilizar el mercado de deuda, y empiecen a abrir poco a poco el grifo del crédito, de momento la gran asignatura pendiente.

"En nuestra opinión, cuanto mayor sea el importe solicitado en la subasta, mejor", coinciden desde Link Securities.

El riesgo en opinión de muchos expertos es precisamente que la banca pida poco dinero. "Nuestro equipo de estrategas considera que el repunte reciente en el mercado de bonos soberanos llegará a su fin una vez que el respaldo de las inyecciones del BCE pierda fuerza. Es posible que incluso empiece a ocurrir esta semana si las peticiones en la subasta del BCE quedan por debajo de las expectativas&rdquo, comenta Jens Sondergaard, economista de Nomura.

Por el contrario una afluencia masiva daría alas a los mercados y según una encuesta realizada por Barclays a 204 clientes, entre los que incluye gestores, bancos o hedge funds, la Bolsa, seguida de la renta fija se perfilarían como los dos activos con más probabilidades de comportarse mejor que el mercado en caso de que las peticiones en la subasta de mañana excedan lo previsto. "Dentro del crédito el 47% de los encuestados cree que los bonos de los países periféricos se beneficiarán los que más", añade.

Algunos expertos, sin embargo, no descartan una lectura positiva del mercado, incluso si hay peticiones bajas de los bancos. "Es difícil predecir la reacción del mercado pero tampoco se puede descartar que una petición baja se lea como que no hay problemas de liquidez en la banca", comenta Javier Casal, de Ahorro Corporación.

La ampliación de colaterales, el mal funcionamiento del interbancario y las dificultades que aún tienen las entidades financieras para emitir deuda (el mercado de capitales se ha abierto con cuentagotas y resulta caro) hacen prever una fuerte demanda. En España fuentes del mercado calculan que las peticiones de los bancos rondarán los 100.000 millones de euros. "En un momento incierto como el actual es previsible que se pida de más por lo que pueda venir. Además ya no está estigmatizado", explican.

La cifra mágica mañana ayudará a definir la tendencia de los mercados. Después queda esperar a ver si realmente se afianza esa mayor confianza en los mercados, se continúan reduciendo los diferenciales de crédito, el mercado interbancario se normaliza y el crédito empieza a fluir en el mercado. Son muchas asignaturas pendientes.

Las siguientes subastas de deuda de los estados ayudarán a medir el sentimiento del mercado. Eso sí, si regresan las tensiones, los expertos no descartan más apoyos del BCE. "Si la crisis de deuda se intensifica el BCE probablemente volverá a hacer uso de su munición. Por ejemplo puede lanzar otra subasta de liquidez a largo plazo y posiblemente incluso más subastas a tres años, especialmente si se percibe que funcionan como se esperaba", comenta Jens Sondergaard, economista de Nomura.