Aunque mejorará la transparencia

Fitch avisa: el plan para que las regiones paguen sus atrasos elevará su endeudamiento

El plan del Gobierno para forzar a las comunidades autónomas a revelar y liquidar sus facturas atrasadas servirá para mejorar la transparencia y puede ser de ayuda para empresas locales, pero incrementará la presión sobre el perfil crediticio de las regiones, que probablemente aumentarán su recurso al endeudamiento para saldar estos atrasos, según afirma la agencia de calificación Fitch.

"Las regiones españolas probablemente incrementarán su endeudamiento para pagar las facturas, en particular a través de las líneas del ICO", apunta la calificadora de riesgos, lo que "dañará los perfiles de crédito de las regiones al aumentar sus costes y reducir su flexibilidad".

En este sentido, la agencia recuerda que el restringido acceso de las comunidades autónomas españolas a los mercados de bonos ha provocado en el último año un significativo incremento de facturas impagadas por parte de los gobiernos regionales.

Asimismo, Fitch advierte de que la situación puede ser incluso más difícil debido a los retrasos en ocasiones a la hora de registrar facturas, lo que dificulta el cálculo de la cantidad total.

Entre el conjunto de las comunidades autónomas españolas, la agencia señala que Castilla-La Mancha había saldado en el tercer trimestre de 2011 el 73% de su gasto corriente, frente al 94% del tercer trimestre de 2010; Murcia, el 78% (85%); y Baleares, el 81% (86%).

"Esto es indicativo de que las regiones se están financiando ampliando los periodos de pago a sus acreedores comerciales", apunta Fitch, que destaca que el elemento de gasto corriente que acumula un mayor retraso es el relacionado con bienes y servicios.

Por contra, la calificadora de riesgos destaca que Navarra y País Vasco han cubierto el 99% y el 98% de sus respectivos gastos acumulados, así como el 96% y el 92% de sus respectivos gastos de capital.