La extrema debilidad interna lastra las importaciones

La crisis lleva a España a su primer superávit comercial con la zona euro

España alcanzó el año pasado su primer superávit en la balanza comercial respecto a la zona euro. Las exportaciones a la Unión Económica y Monetaria crecieron un 9,6%, casi tres puntos más que las importaciones. La debilidad de la demanda interna explica la consecución de este hito histórico.

Cuatro años largos de crisis económica grave tienen algún recoveco positivo. Según los datos publicados por el Ministerio de Economía y Competitividad, España logró el año pasado un superávit comercial respecto a la zona euro de 1.660 millones de euros. No es una cifra demasiado llamativa en tiempos de rescates y recapitalizaciones, pero supone un hito: es la primera vez en la historia que España exporta a la zona euro más de lo que importa de la región.

De hecho, si se lleva el análisis hasta 1995 (fecha en la que el Ministerio de Industria comienza la serie histórica), nunca antes había logrado España un superávit comercial con sus socios de la Unión Económica y Monetaria, una entidad supranacional que entró en funcionamiento en 1999.

Ya por esas fechas se había registrado un incremento drástico del agujero comercial respecto de los países del euro, que triplicaba el de cuatro años antes. Los casi 15.000 millones de euros de 1999 se transformaron en 25.000 cinco años más tarde, y llegaron a 38.000 en 2007. A partir de entonces, la crisis financiera global dio un vuelco a las cuentas españolas respecto del exterior. La debilidad de la demanda interna diezmó las importaciones, recortando rápidamente el desequilibrio comercial con la zona euro. Ya en 2009 se había reducido a 6.500 millones de euros, la quinta parte que dos años antes.

Bienes de equipo y automoción son los principales sectores exportadores

Tras un mínimo déficit de 1.867 millones en 2010, el año pasado significó, por fin, la primera entrada en positivo. Las ventas de bienes a la zona euro ascendieron a 113.233 millones, después de crecer un 9,6%. Mucho menos avanzaron las importaciones: un 6,7%, hasta los 111.573 millones. El análisis es igualmente aplicable al conjunto de la Unión Europea: las exportaciones crecieron un 12,6%, más del doble que las importaciones, lo que llevó a un superávit español de 4.060 millones de euros.

Dependencia energética

Según los datos hechos públicos ayer por el Ministerio de Economía y Competitividad, el déficit comercial, que mide la diferencia entre exportaciones e importaciones españolas, cerró el pasado ejercicio en 46.337 millones de euros, un 11,4% menos que en 2010. A esa mejoría respecto al resto del mundo contribuyeron fuertemente las exportaciones, que sumaron 214.486 millones de euros después de crecer un 15,4% en tasa interanual. Limitadas por la debilidad de la demanda interna, las importaciones avanzaron bastante menos: un 9,6%, para situarse en 260.823 millones de euros.

Frente al hito logrado respecto a la zona euro y el conjunto de la Unión Europea, el saldo con el conjunto del planeta sigue siendo claramente deficitario debido a la fuerte dependencia energética que sufre España. No en vano, el déficit energético siguió creciendo el año pasado, un 18,9%. Acompasadas con los precios, las importaciones de petróleo crecieron un 28,3%, y, las del gas, un 19,2%. Un dato revelador: de los 46.337 millones de déficit español, 20.645 tienen como contrapartida países pertenecientes a la OPEP.

Si se excluye el impacto de la citada dependencia exterior, el déficit no energético de España se recortó el año pasado casi en dos terceras partes (64% menos). Los dos principales sectores exportadores, los bienes de equipo y el automóvil, registraron crecimientos superiores al 10%, mientras que las importaciones no energéticas apenas avanzaron un 5,6%. Las cifras publicadas manifiestan a las claras la recuperación de las exportaciones españolas: tras el desplome del 15,5% registrado en el infausto 2009, las ventas al exterior suman ya dos años con crecimientos superiores al 15%. Con estos mimbres, la tasa de cobertura, cociente entre las exportaciones y las importaciones, alcanza ya el 82,2%, frente al exiguo 66,8% contabilizado en 2008.

El tirón emergente alivia la cifra global

Los datos difundidos ayer sitúan el déficit comercial español en niveles similares a los de 2009, el peor año de la crisis económica. Sin embargo, existe una diferencia muy grande entre esos dos años.

En 2009, la corrección de ese indicador se produjo por el desplome de las importaciones, que cayeron un 27,3% ante el fuerte retroceso del consumo y la inversión, tanto pública como privada. En 2011, sin embargo, la mejoría del déficit se ha justificado por el fuerte auge experimentado por las exportaciones, que se incrementaron un 15,4% hasta alcanzar los 214.485 millones de euros. Se trata del nivel más alto de la serie histórica, iniciada en 1995, gracias al tirón de los países emergentes. Las exportaciones fuera de la zona euro crecieron a una media del 22,8%, con aumentos muy significativos en emergentes como Rusia (26,6%), China (28,8%) o Brasil (20,9%).

Sin embargo, ese avance sin precedentes de las exportaciones se ha visto ensombrecido en parte por el encarecimiento del crudo. El precio del barril de Brent, de referencia en Europa, pasó de 94 a 107 dólares, lo que supone un incremento del 14% en tasa anual. De este modo, el déficit energético, que mide la diferencia entre las ventas y las compras de petróleo, gas natural y electricidad al exterior, rozó los 40.000 millones de euros, lo que representa el 85% del total del déficit. Los tres sectores de actividad que registraron superávit fueron las semimanufacturas no químicas, la automoción y los alimentos.

En cuanto a los datos más recientes, correspondientes al mes de diciembre, las exportaciones crecieron un 6,6%, mientras que las importaciones prácticamente se estancaron (1,1% de avance).

Las cifras

15,4% es el crecimiento de las exportaciones registrado el año pasado. Se trata del mayor avance interanual desde el inicio de la serie, en 1995.

11,4% es el déficit comercial de España frente al resto del mundo.

82,2% es la tasa de cobertura registrada en 2011. El cociente entre exportaciones e importaciones ha avanzado más de 16 puntos desde 2008.