La quita, del 53%

Grecia forzará pérdidas a los inversores que no acudan al canje

Los acreedores de Grecia asumirán una quita del 53% en sus tenecias de bonos griegos, según avanzaron esta madrugada los líderes de la eurozona. Además, Grecia impondrá pérdidas forzosas a los inversores que no acudan al canje "voluntario".

Los acreedores privados de Grecia tendrán que asumir una quita del 53,5 % del valor nominal de los bonos helenos en sus carteras, adelantó esta madrugada el presidente del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker. Los inversores que no acudan al canje de deuda, además, sufrirán pérdidas forzosas en sus carteras, según ha comentado Evangelos Venizelos, ministro griego de Finanzas.

En la operación, los inversores perdonarán el citado 53,5% del valor facial de sus bonos y lo canjearán por deuda emitida por el fondo de rescate europeo, con tipos de interés iniciales del 2% que subirán hasta el 3% y el 4%, según informó el IIF, asociación bancaria mundial que ha participado en las maratonianas negociaciones de esta madrugada.

"El acuerdo contribuirá a los esfuerzos de la zona euro para resolver los problemas de deuda soberana", comentó el IIF. Con la medida, se reducirá la carga de deuda griega en 107.000 millones de euros, aproximadamente la mitad del PIB heleno.

Por otra parte, Atenas ha señalado que impondrá pérdidas a los inversores por decreto ley si no acuden al canje. "El Gobierno remitirá un borrador al parlamento que, de ser aprobado, introducirá cláusulas de acción colectiva en los bonos sujetos a la legislación griega", dijo en un comunicado. "Esta ley se prodrá usar, en caso de necesidad, para que el canje de deuda consiga los niveles de aceptación acordados en la cumbre del 26 de octubre"

Queda la duda de si el canje activará o no los contratos de seguros de impago o CDS, algo que dependerá de si Grecia se ve obligada a forzar las pérdidas, en cuyo caso el CDS se activaría. Si el canje logra sus objetivos de forma voluntaria, se podría evitar la activación de los CDS, aunque la decisión está en manos de la ISDA, asociación internacional de swaps y derivados.

El BCE no acudirá al canje de deuda para no sufrir pérdidas en su carteras. Eso sí, repartirá los beneficios que reciba sobre bonos griegos (que compró a precio de saldo) entre los bancos nacionales y que éstos después pueden hacer lo que deseen, porque son independientes, pero éstos pueden entregar el dinero a Grecia.

Todo eso está condicionado a que Grecia cumpla antes de fin de mes una serie de acciones previas en el sector de la sanidad, los impuestos, la reforma de pensiones, la mejora de la viabilidad de las estadísticas, la regulación y la supervisión financiera y la reforma laboral, entre otras, apuntaló