Crisis de la deuda soberana

Los esfuerzos de Italia acercan sus niveles de riesgo a España

El diferencial con el bono español se ha estrechado de 202 a 32 puntos básicos.

El mercado castiga pero también recompensa. Italia y España lo saben bien. El país transalpino se asomó al borde del precipicio a finales de 2011 pero, tras la llegada al poder de Mario Monti en noviembre y las duras reformas aprobadas, ha logrado el respaldo del mercado. España trabaja duro desde hace meses para mantener la confianza de los inversores y los esfuerzos surten efecto. Todo ello, eso sí, en un entorno delicado en el que no se puede quitar ojo a lo que ocurra en Grecia por el efecto contagio que pueda desatar.

El riesgo sistémico no ha desaparecido pero la zona euro está más preparada para afrontar sobresaltos. Italia y España, dos de las principales economías con montañas de deuda por digerir y demasiado grandes para ser rescatadas, avanzan para devolver las cuentas públicas al terreno de la sostenibilidad, mejorar la competitividad y sentar las bases para un crecimiento futuro más sólido. Unas actuaciones que, unidas a las medidas del BCE, en concreto las inyecciones de liquidez ilimitada a tres años, han asegurado su acceso a los mercados este año y sitúan a los dos países en una situación mucho más favorable para afrontar posibles turbulencias.

Las amenazas no han desaparecido pero los problemas de Grecia son bien conocidos y el mercado ha valorado tanto los ajustes como las reformas emprendidas por ambos países, algo que ha ayudado a alejar a Italia de la zona de no retorno y a impedir que España entre en terreno pantanoso, al conseguir abaratar los costes de financiación desde los niveles insostenibles que alcanzaron el pasado ejercicio. El 10 años italiano escaló al 7,261% en el peor momento (ayer quedó en el 5,48%) de 2011 y el español alcanzó el 6,69% (ayer el 5,15%).

Monti ha aplicado medidas drásticas a las que ningún antecesor se atrevió que le han llevado a recortar el gasto público, subir impuestos, emprender privatizaciones y realizar reformas estructurales. Ha sacado el bisturí en áreas delicadas como las pensiones o derechos de los trabajadores, ha renunciado a pelear por los Juegos Olímpicos por el coste que pudieran acarrear y ayer mismo prometió una reforma laboral antes de marzo con o sin pacto con los sindicatos. Actuaciones que el mercado ha empezado a apreciar especialmente este año.

La prima de riesgo italiana, así, ha pasado de superar los 552 puntos básicos en noviembre de 2011 a situarse en los 351, mientras que la española, tras tocar los 468 de noviembre, ha caído hasta 319. El diferencial entre el bono italiano a 10 años y el español al mismo plazo se ha reducido así a los 32 puntos básicos cuando a principios de enero llegó a alcanzar 202. Y es que el mercado ha tardado mucho más en valorar los esfuerzos de Italia puesto que a principio de enero la prima de riesgo repuntó a 500 puntos básicos cuando la española rondaba 300.

"En un primer momento tras la llegada de Monti al poder no se reflejó en la prima de riesgo, pero cuando se ha visto que las reformas implementadas tienen sentido se ha recogido", explica Nuria García-Manteca, de Ahorro Corporación. "Antes el mercado percibía que Italia no estaba tomando medidas pero eso ha cambiado con la salida de Berlusconi y los recortes. Italia tenía más margen de mejora porque España llevaba tiempo tomando medidas de austeridad", explica Ángel Olea, de Abante.

España, además, no se ha quedado de brazos cruzados y este año ha continuado con los ajustes y ha emprendido tres reformas clave, presupuestaria, financiera y laboral.

Los expertos, por tanto, interpretan la mejora relativa de la prima riesgo italiana frente a la española más como un reconocimiento de los esfuerzos de Italia que como un reflejo de una mayor desconfianza hacia España. "Los dos países están tomando las medidas que se pide en Europa y por eso están bajando. Italia, además, generaba mucha incertidumbre por los abultados vencimientos que afrontaba en febrero (41.000 millones) pero se ha comprobado que tras la subasta del BCE se puede financiar sin problemas", añade Rosa Duce, economista del centro de inversiones de Deutsche Bank.

La mayor deuda sobre PIB de Italia (120% del PIB) justifica la mayor prima de riesgo del país, pero los expertos creen que su diferencial no debería superar por mucho más de 50 puntos al español. España tiene otros problemas como la tasa de paro y las dudas sobre su capacidad para cumplir los objetivos de déficit si no se relajan las exigencias en Bruselas. Pero al final el efecto de las reformas en el crecimiento es el gran riesgo para ambos países y todo indica que en Italia la recesión será de mayor calado (ver cuadro).