La crisis de deuda soberana

La banca europea se prepara para afrontar la caída de Grecia

La banca se prepara para afrontar la caída de Grecia. Las entidades con exposición a la deuda helena aumentaron las provisiones en el último trimestre de 2011 como medida preventiva. BNP Paribas reconoció ayer en la presentación de resultados que ha aumentado la cobertura de sus tenencias de deuda griega del 60% al 75%. Una tendencia que se acelera.

Los problemas de Grecia siguen sin resolverse pero los bancos europeos llevan meses preparándose en previsión del peor de los escenarios. BNP Paribas, uno de los bancos más expuestos al país, reconoció ayer que el pasado ejercicio provisionó 3.240 millones de euros -567 en el último trimestre de 2011-, con lo que cubre el 75% de sus tenencias de deuda griega en una cantidad superior al 70% que se estima ronda la quita que Grecia negocia con sus acreedores privados. Y no es un caso aislado.

"Fuera de la periferia los bancos empezaron a reducir su exposición a deuda soberana de forma agresiva en el tercer trimestre de 2011 y sospechamos que el proceso ha continuado en el último trimestre", explica en un informe Kinner Lakhani, de Citi. Deutsche Bank, por ejemplo, otro de los bancos más expuestos, anunció hace unos días una caída de beneficios del 70% en el último trimestre de 2011 en gran medida por las provisiones. También reconoció que rebajó un 72% su exposición a Grecia.

Reducir la exposición al país heleno y provisionar es la práctica común. En definitiva, son pasos para estar mejor preparados en caso de que el país salte por los aires y no logre encauzar sus problemas de forma ordenada. Quedan muchos flecos por atar para que Bruselas acceda a dar el visto bueno al segundo rescate y el tiempo apremia. En marzo el país heleno tiene un vencimiento de deuda de 14.500 millones de euros y no cuenta con recursos para afrontarlo.

"Los bancos europeos ya han provisionado en mayor o menor medida sus exposiciones a la deuda griega. Los bancos portugueses por ejemplo han pasado de tener el 21% provisionado en el tercer trimestre a incrementarlo entre el 50% y el 60%. El problema no es Grecia en sí, una economía que representa el 2% de la zona euro, sino el siguiente elemento en la cadena y ya se empiezan a oír voces sobre futuras quitas en Portugal", explica una analista especializada en el sector.

El efecto contagio de una caída de Grecia, el gran temor de los líderes europeos, parece haber remitido en los últimos tiempos. "Empieza a calar la idea de que si se hace un escarmiento con Grecia la zona euro ganará credibilidad", explica un banquero. Y si bien es cierto que la Comisión Europea continúa mandando mensajes apocalípticos sobre lo que podría ocurrir si Grecia deja el euro -el último ayer mismo- también es verdad que en Europa gana peso una corriente de opinión que piensa que si Grecia suspende pagos las consecuencias serían asumibles para el sector bancario gracias a las medidas extraordinarias adoptadas por el BCE. A este grupo al que se vincula a Alemania, pese a que ayer negara rotundamente asumir de forma tácita una quiebra griega.

El mercado ya no se sorprende ante esta posibilidad y el retraso del rescate de Grecia, de hecho, impactó poco en las Bolsas ayer. Sí provocó una subida de las primas de riesgo pero no generó ni de lejos la tensión que hubiera causado una noticia así meses atrás.

"Grecia ya no nos coge por sorpresa. Se ha descontado ya que suspende pagos y los bancos se han anticipado en gran medida. BNP Paribas ha provisionado con cautela y el mercado lo premia porque se piensa que no va a ir a más", explica Pablo García, director general de Carax-Alpha Value.

BNP Paribas, de hecho, subió el 4,09% ayer en Bolsa pese a anunciar una caída del beneficio del 50% en el último trimestre de 2011. Obtuvo un beneficio neto de 765 millones de euros tras incrementar del 60% al 75% la cobertura sobre su cartera de deuda soberana griega, partida a la que destinó 567 millones de euros en el último trimestre y 3.240 millones en todo el año.

El resto de la temporada de resultados dará más pistas pero la tendencia es clara. Société Générale, Crédit Agricole, BNP Paribas y Groupe BCE ya habían realizado provisiones conjuntas por 5.400 millones de euros a finales de septiembre. Los bancos prefirieren ser cautos y no sorprende ver cómo las entidades francesas o alemanas, las más expuestas mueven ficha. A cierre de septiembre la banca francesa tenía 47.899 millones de euros de deuda griega, seguida de la alemana con 18.636 millones, así entre los dos países controlaban el 60% de la deuda pública y privada griega en manos de los bancos, según el BIS.

El mercado ya lleva tiempo asumiendo que los tenedores de deuda griega perderán gran parte de lo invertido, pero no está tan claro que Europa pueda vivir sin nuevos episodios de pánico y tensión ante una quiebra desordenada del país. El pulso de Europa con Grecia está muy vivo y las consecuencias siguen siendo impredecibles. Según la troika, los países más afectados al contagio de un desplome del sector bancario en Grecia serían Bulgaria, Macedonia y Albania, países donde las filiales griegas tienen en torno al 20% de los activos y depósitos del sistema.

La prima de riesgo repunta a 357

Los mercados vivieron ayer una sesión sin excesivos sobresaltos a pesar de que los ministros de Finanzas de la zona euro no se reunieron en Bruselas ni dieron el visto bueno al segundo rescate a Grecia.

Las Bolsas europeas cerraron sin grandes variaciones y se impusieron los resultados mixtos. El Ibex, de los pocos índices que acabó en negativo, perdió el 0,35%, en una sesión de escaso volumen de negocio. La contratación fue la más baja del año pues solo se intercambiaron títulos por 1.510 millones de euros. El Euro Stoxx subió el 0,23%.

La incertidumbre impera y aunque los problemas de Grecia no son novedad para los inversores, la duda sobre el contagio que pueda tener en Europa su salida del euro, algo que a día de hoy no se descarta, sí se notó en la evolución de las primas de riesgo.

El diferencial del bono a español a 10 años con el alemán al mismo plazo se amplió a 357 puntos básicos desde los 338 de la víspera, mientras que la prima de riesgo italiana pasó de 367 a 381, niveles, niveles todavía alejados de los máximos pero que son reflejo de la inquietud del mercado.