La tasa más baja desde agosto de 2010

La inflación interanual inicia 2012 en el 2%

La inflación interanual inició 2012 con un descenso de cuatro décimas y se situó en enero en el 2%, la tasa más baja desde agosto de 2010, según el Índice de Precios de Consumo (IPC) publicado hoy por el Instituto Nacional de Estadística (INE).

En enero, el IPC general bajó un 1,1% respecto al mes anterior debido a la repercusión que tuvieron las rebajas de invierno, sobre todo en el vestido y el calzado, y también por la caída de los viajes organizados.

El descenso de la inflación interanual, en cuatro décimas hasta el 2%, se debió, principalmente, a la estabilidad de los precios de la electricidad y del tabaco, frente a las subidas del año pasado.

De esta forma, la tasa anual del IPC, que coincide con la avanzada por el indicador adelantado del IPC, encadenó en enero su cuarta caída consecutiva y marcó su valor más bajo desde agosto de 2010, cuando la inflación se situó en el 1,8%. El retroceso mensual es el mayor en tres años. Concretamente, desde enero de 2009 no se registraba una caída tan pronunciada del IPC.

La tasa anual de la inflación subyacente fue del 1,3%, dos décimas por debajo de la registrada el mes anterior.

En el recorte de la tasa anual han influido especialmente el comportamiento de la vivienda, las comunicaciones y las bebidas alcohólicas y el tabaco. En el caso de la vivienda, su tasa interanual se redujo casi 2,5 puntos en enero, hasta el 3,4%, como consecuencia de la estabilidad de los precios de la electricidad frente al incremento que experimentaron en enero de 2011.

Por su parte, la tasa interanual de comunicaciones bajó dos puntos, hasta el -3,6%, por el mayor retroceso de los precios de los servicios telefónicos, en tanto que la de bebidas alcohólicas y tabaco disminuyó también dos puntos, hasta situarse en el 2,2%, debido a la estabilidad de los precios del tabaco frente al repunte que registraron un año antes.

También la tasa interanual de ocio y cultura experimentó recortes en enero, de seis décimas, hasta el 0,7%, por el abaratamiento de los precios del viaje organizado y de los servicios recreativos y deportivos.

Frente a estos retrocesos, destacó el incremento de la tasa anual del transporte, que se elevó cuatro décimas, hasta el 5,3%, por el encarecimiento de los carburantes y, en menor medida, del transporte por carretera.