A fondo

Rubalcaba actualiza su programa económico

Rubalcaba ya es, de facto y de derecho, líder del PSOE. La elección en Sevilla este fin de semana como secretario general por la mayoría de los 956 delegados con derecho a voto le da ya plena legitimidad para dirigir el partido, pues hasta ahora no tenía ningún cargo en el organigrama de Ferraz. Así que tiene manos libres para desde hoy ir construyendo un discurso económico alternativo al del PP para atraer nuevamente al PSOE a los cuatro millones de votantes que los socialistas han perdido en favor de otras formaciones políticas en las últimas elecciones generales.

En materia económica, en el congreso se ha debatido sobre la creación de un banco público, la elevación de la presión fiscal a las rentas altas, la necesidad de proteger más a los hipotecados y de apostar por las energías renovables en detrimento de la nuclear. Son planteamientos más vinculados a la izquierda, que es por donde el PSOE pretende recuperar parte del terreno perdido. Alfredo Pérez Rubalcaba ha comenzado en Sevilla la elaboración de su discurso económico, que recoge propuestas como la creación de un banco público o la equiparación de la tributación de rentas de capital y trabajo.

De las 2.306 enmiendas referidas al capítulo de economía y empleo de la ponencia marco del congreso, una parte hacen referencia a la creación de un banco público. Al final se ha aprobado una enmienda transaccional que recoge la apuesta por una Institución Financiera Pública del Estado, que coordine la actuación de entidades como el ICO o el Icex para que fluya el crédito a familias y empresas. El PSOE no había apostado hasta ahora tan claramente por un banco público para financiar a particulares.

Control de entidades con ayudas

Se ha aprobado también defender que las entidades financieras donde el Estado aporte ayudas tengan representación pública en sus consejos de administración -esto afectaría a entidades como Bankia, Banca Cívica, BMN y Caja España-Duero- y se limiten las remuneraciones de sus directivos. Este tipo de propuestas conectan con el sentir extendido en la sociedad de que las ayudas a la banca han de ir acompañadas de exigencias adicionales, más allá de la devolución del capital e intereses. Sin ir más lejos, el pasado viernes el Gobierno aprobó la reforma financiera que limita sueldos de directivos e introduce objetivos de otorgamiento de crédito.

En la ponencia marco que el PSOE ha llevado al congreso federal se incluye la apuesta por "una gran reforma fiscal". El partido refuerza en Sevilla la idea de mantener el impuesto sobre el patrimonio y la revisión de la fiscalidad de las sicav y "de cualquier normativa que favorezca a colectivos de alta remuneración". Se refiere al impuesto sobre sociedades, cuyo esquema de desgravaciones el PSOE considera un coladero por el que se esfuman cada año 40.000 millones de euros en impuestos de las grandes empresas no recaudados. Estos planteamientos en el área fiscal fueron defendidos por Rubalcaba en la campaña electoral, pero a ellos el PSOE añade ahora la idea de "equiparar la tributación de todas las rentas". La propuesta de crear una escala como la del IRPF para las rentas del capital, que ahora están gravadas al 21%, era quizá la más diferenciadora del argumentario económico que proponía Carme Chacón. De esta idea no se decía nada en la ponencia marco. El PSOE apuesta además por nuevas figuras impositivas, como un tributo a las entidades financieras (ya ensayado por comunidades como Extremadura), o subir la presión sobre el alcohol o el tabaco para financiar servicios básicos.

Protección de hipotecados

Entre las enmiendas del congreso se ha aprobado también la necesidad de un "tratamiento integral de la insolvencia familiar que prime la conservación de la vivienda" y "estudiar la dación en pago para nuevas hipotecas" para que las familias que lo deseen puedan optar por hipotecas de responsabilidad limitada. No va más allá del consenso de Partido Popular y PSOE en este asunto, que están de acuerdo en que establecer la dación en pago para hipotecas ya firmadas es inviable y que lo mejor es exigir a los bancos que aporten la máxima información a los clientes previamente a la firma.

En el ámbito energético, sale reforzado el discurso del PSOE en favor de otorgar cada vez mayor cuota a las energías renovables y se blinda el compromiso con que en 2028, al finalizar su vida útil, estén cerradas todas las centrales que forman hoy el parque nuclear español. Se ha producido un rechazo expreso, eso sí, con la reciente decisión del Ministerio de Industria de aprobar una moratoria para las primas a las energías renovables en España.

En un contexto económico internacional tan confuso como el actual, se impone hacer propuestas alineadas con los intereses generales y el sentido común, más que pensar en si están tradicionalmente emparentadas con la izquierda o la derecha. Esta frontera está un tanto difuminada, toda vez que acabamos de ver cómo un Gobierno conservador como el español ha subido los impuestos a casi todas las rentas, pero más a las más altas, ha mantenido un tributo sobre el patrimonio que criticó por injusto cuando el PSOE lo recuperó y ha bajado el sueldo a los presidentes de bancos, incluido a uno que fue ministro del PP.

La nueva ejecutiva

Presidencia: José Antonio Griñán Martínez.

Secretaría general: Alfredo Pérez Rubalcaba.

Vicesecretaría general: Elena Valenciano.

Secretarías de área: Oscar López (Organización), Inmaculada Rodríguez Piñero en la imagen (Economía y Empleo), Patxi López (Relaciones Políticas), Purificación Causapie (Igualdad), Antonio Hernando (Relaciones Institucionales), María González Veracruz (Participación), Gaspar Zarrías (Política Municipal), Jesús Caldera (Programas), Trinidad Jiménez (Política Social), María del Mar Villafranca (Educación) y Hugo Alfonso Morán (Ordenación del Territorio).

Secretarías ejecutivas: Rafael Simancas (Formación), Juan Moscoso (UE), Marisol Pérez (Inmigración), Carmen Silva (Emigración).

Vocales. Son veinte, entre ellos Eduardo Madina, Emiliano García-Page, Jaime Lissavetzky y José Zaragoza.