Análisis

El mercado juzgará

No eran los mejores resultados de BBVA -pese a que su beneficio era recurrente- ni el momento más propicio para su presentación. Pero será el mercado el que juzgue e inevitablemente compare con su eterno rival, Santander. El banco que preside Emilio Botín ganó 5.351 millones de euros, con una caída del 35%, tras adelantar 1.812 millones para sanear sus activos inmobiliarios. BBVA obtuvo un beneficio de 3.004 millones, también con un descenso del 35%. Pero en este caso no ha optado por adelantar parte de las provisiones que pide el Gobierno.

Tampoco se ha anticipado a cumplir con los nuevos requisitos de capital exigidos por Bruselas. BBVA decidió seguir su ritmo, haciendo caso omiso sobre la presión que pudiera ejercer Santander. También puede ser verdad que si hubiese realizado alguna dotación extra con cargo a 2011, más allá de los 1.000 millones destinados a ajustar el fondo de comercio del banco en EE UU, sus ganancias habrían descendido de la barrera de los 3.000 millones de euros, un listón del que psicológicamente no es conveniente bajarse.

Puede ser por ello por lo que su presidente, Francisco González, sorprendentemente, transmitía más relajo en sus formas. No son tiempos de triunfalismos, y menos para la banca, y parece que así lo ha entendido el banquero, quien recordó que lleva 16 años al frente de BBVA. Y puede continuar otros ocho más, hasta los 75 años de edad, si los accionistas lo reeligen.

Pese a todo, BBVA asegura que tras la crisis saldrá "fortalecido", incluso cree que más que su rival. González aprovechó la presentación de resultados para apoyar al Gobierno y pedir que Bankia no se fusione con CaixaBank o Santander, o que no se le concedan más ayudas. Eso sí. BBVA no quiere Bankia entera, pero ¿y si se desmembra?.