COLUMNA

Google alimenta la polémica en EE UU

Las sospechas de los reguladores antimonopolio han rodeado al gigante de los buscadores de internet durante años. Ahora, los cambios introducidos en su política de privacidad han añadido más motivos de alarma entre los legisladores. Google no ha cruzado todavía ninguna línea legal, pero parece encaminada a ello.

La compañía respondía el martes a las preguntas del Congreso de EE UU sobre su plan de introducir en las búsquedas de Google datos de websites hermanas como Youtube. A principios de enero, la firma anunció otra iniciativa para incluir fotos, mensajes y otros elementos de los perfiles de los usuarios de la red social Google+.

La preocupación antimonopolio reside en que Google quiere acercar al 65% de cuota de mercado que acapara en su buscador para reforzar esos otros servicios. Una red social o un portal de vídeos capta más atención si es el primero, o el único, en aparecer en una búsqueda en Google. Esto recuerda a cuando Microsoft encadenó su navegador Explorer a su sistema operativo Windows, algo que vuelve a perseguir al gigante del software.

Pero hay una comparación más acorde. Google fue capaz de comprar, con algunas restricciones, ITA Software, compañía de internet especializada en el sector aéreo, después de que los reguladores no encontraran evidencias de que la compañía iba a favorecer a su propio servicio en las búsquedas frente a rivales como Orbitz. Este puede ser un antecedente para resolver cualquier pleito antimonopolio futuro.

El Congreso estadounidense continúa sospechando que la nueva política de privacidad invade los derechos a la intimidad, y la Comisión Federal de Comercio continúa investigando cómo jerarquiza Google sus resultados de búsqueda. En 2010, el entonces jefe ejecutivo de Google, Eric Schmidt, declaró que la política de la empresa consistía en llegar a una línea roja, pero no cruzarla. Desde el punto de vista jurídico, la compañía está cada vez más cerca de hacerlo.

Por Reynold Holding