La demanda supera los 350 millones

Baleares sortea la desconfianza y coloca sus bonos patrióticos en solo una semana

La desconfianza que sufrió la Comunidad Valenciana no se ha extendido a la colocación de bonos entre particulares de Baleares. En una semana, ha recibido una demanda de 350 millones de euros de deuda pública, frente a los 275 que prevé colocar en títulos a un año, al 5%, y a dos años, al 5,5%.

Las islas Baleares han recuperado la confianza de los inversores particulares en las marcas autonómicas tras el reciente descalabro valenciano. Incapaz de obtener suficiente financiación de los particulares mediante la venta de bonos patrióticos, por las dudas sobre su solvencia, la Comunidad Valenciana acabó necesitando ayuda del Estado para afrontar sus vencimientos. En cambio, Baleares, con menores niveles de deuda y pese a haber emitido sus bonos apenas unos días después del precedente valenciano, ha recibido una demanda superior a la máxima emisión prevista en solo una semana.

Es pronto, sin embargo, para cantar victoria. La emisión prevista por Baleares es mucho menor que la que aspiraba a colocar Valencia, que no logró obtener los 1.800 millones de euros que esperaba pero recibió peticiones por 1.000 millones. Casi tres veces lo que Baleares.

En concreto, las peticiones registradas de bonos baleares superan ya los 350 millones de euros, según confirman desde el propio Govern, frente a la horquilla de 200 a 300 millones que estaba previsto vender. Estos ingresos permitirán a Baleares hacer frente al vencimiento de 300 millones de euros de deuda que afronta a mediados de febrero.

Oficialmente, la cifra que se terminará colocando asciende a 275 millones, de los que 75 millones corresponden al tramo de bonos a un año, que se paga al 5% de interés, y otros 200 millones a dos años, con posibilidad de obtener cupones trimestrales en este caso, y con un rendimiento del 5,5%. Su comercialización ha corrido a cargo de algunas de las entidades más ligadas a la región, como CaixaBank, Sa Nostra, Banca March, Deutsche Bank o Sabadell, donde pueden seguir solicitándose hasta el 7 de febrero, momento en el que se procederá al prorrateo. Las peticiones pueden hacerse en múltiplos de 1.000 euros.

La colocación de deuda autonómica entre los clientes particulares ha sido una fórmula de financiación en un momento de acceso cerrado a los mercados que abrió Cataluña en 2010. En total, las comunidades autónomas afrontan a lo largo de este año el vencimiento de 7.000 millones de bonos colocados entre particulares, repartidos entre Cataluña (4.877 millones), la Comunidad Valenciana (1.367 millones), Andalucía (600 millones) y Murcia (148,8 millones).

Mejor valoración crediticia que sus vecinos valencianos

Otro de los factores que diferencian el éxito de Baleares en la colocación de sus bonos patrióticos frente a la falta de inversores que sufrió la Comunidad Valenciana es la mejor nota que le confieren las agencias de calificación crediticia. Standard & Poor's mantiene una buena nota para Baleares, a la que le concede una calificación de A-, frente al BBB- que le da a la Comunidad Valenciana. Tampoco Moody's, que no califica a las islas, concede mejor valoración a la Comunidad Valenciana, que está catalogada con un Ba3. En cuanto al resultado de sus cuentas públicas, a falta de conocer los datos oficiales de cierre de 2011, las estimaciones de Fedea avanzan que Baleares cerró el ejercicio con un déficit del 4,1% mientras que la Comunidad Valenciana terminó el año con un 4,2% en terreno negativo.