El Ejecutivo rechaza las ayudas regionales para subvencionar viajeros

Soria sopesa eliminar el programa para atraer turistas sénior de la UE

El Ejecutivo baraja eliminar el programa Turismo Sénior, a través del que vinieron en la última edición más de 55.000 turistas jubilados de la UE. La oposición del ministerio a subvencionar la entrada de viajeros y los ajustes presupuestarios pueden acabar por darle la puntilla.

En su primera comparecencia como máximo dirigente en materia turística, José Manuel Soria dejó claro que estaba en contra de que las comunidades pagaran por atraer turismo y consideró que España tenía suficiente atractivo. "Son pan para hoy y hambre para mañana", apuntó. El mensaje iba dirigido contra la línea de flotación de las compañías aéreas de bajo coste. Pero también se dirigía, de forma menos explícita, contra algunos programas creados por el anterior Ejecutivo para atraer visitantes jubilados de mercados alternativos de la UE, a los que se les pagaba una ayuda (entre 100 y 150 euros por turista) como incentivo para atraerles.

Es el caso del programa Turismo Sénior, creado hace tres años para captar viajeros de la UE mayores de 55 años y cuya continuidad está en el alero, más aún cuando los Presupuestos Generales de 2012, que seguramente se aprobaran en marzo, incluirán con toda seguridad una nueva rebaja en los fondos para el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio. A ello se unirá las estreches económicas que tendrán que afrontar las comunidades autónomas para cumplir con el objetivo de consolidación fiscal. Este programa está cofinanciado por las autonomías y el Estado. En las dos ediciones (la tercera está en marcha y acaba en abril), las regiones y el Estado han gastado 18 millones de euros.

Esta posibilidad ha encendido las alarmas entre las comunidades que participan en el programa y los empresarios beneficiados por el mismo. El consejero andaluz de Turismo, Luciano Alonso, advierte del impacto que podría tener la supresión de este programa en Andalucía, al que han ido el 70% de los viajeros en las dos primeras temporadas. "Es un programa que atrae turismo de calidad, con estancias de al menos siete días en establecimientos de cuatro estrellas, que también impulsan las visitas al interior", subraya.

Juan Molas, presidente de la Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos (Cehat), también defiende la continuidad de este programa por el impacto positivo que tiene en la actividad hotelera en temporada baja. "Permite mantener los establecimientos en temporada baja y mantener el empleo en zonas que dependen casi en exclusiva del turismo", recalca.

En caso de que finalmente se optara por suprimirlo, un buen sustituto podría ser el European Senior Travellers, una suerte de Imserso europeo financiado por la UE. Se trata de un programa diseñado por España, Polonia y Portugal, cuya primera experiencia piloto se iniciará este otoño y en el que solo participan turistas de los tres países citados con anterioridad. Precisamente, el comisario de Industria de la Unión Europea, Antonio Tajani, se reunió esta semana en Madrid con Soria y le transmitió la necesidad de que España lidere ese proyecto.

La Comunidad Valenciana no puede participar por incumplir el déficit

En la tercera edición del Turismo Sénior, que va desde octubre de 2011 a abril de 2012, tan solo participan Andalucía y Baleares. Canarias y la Comunidad Valenciana han declinado continuar, aunque por distintos motivos.

El Ejecutivo canario no participará ya que la rentabilidad que obtiene por cada viajero que procede del programa Turismo Sénior es muy inferior a la media. A ese factor se ha unido el hecho de que la entrada de turistas se disparó el pasado ejercicio como consecuencia de las revueltas en Túnez y en Egipto. En 2011, el número de visitantes creció en España un 8,1%, menos de la mitad de lo que le hizo en Canarias (un 18,4%). Estos países del Norte de África, principales competidores de España en el turismo de sol y playa, especialmente en temporada baja, no prevén recuperar los niveles previos a las revueltas sociales al menos en dos años, lo que va a ser aprovechado por los grandes destinos canarios.

El abandono de la Comunidad Valenciana obedece a otras razones. Es una de las comunidades que más se ha desviado del objetivo de déficit en 2011 (Fedea estima que cerró en un 4,2% del PIB, tan solo por debajo de Castilla-La Mancha y Murcia) y una de las que más problemas tiene para hacer frente a sus pagos. La participación en este programa obligaba al Ejecutivo presidido por Alberto Fabra a firmar un convenio con Turespaña, incompatible mientras que no esté aprobado su plan de reequilibrio.