COLUMNA

Samsung: 'massive attack'

El derroche inversor de 41.000 millones de dólares de Samsung debería hacer saltar las alarmas entre sus competidores. Al menos la mitad de los gastos previstos del conglomerado coreano se destinarán a la expansión de su liderazgo mundial en smartphones y en los chips y en las pantallas que hacen que funcionen. Es una apuesta audaz, que si resulta podría alargar su ventaja sobre empresas como Apple.

Samsung Electronics no ha anunciado cuánto planea invertir de esa gran cifra. Pero si la historia sirve como referencia, su participación debería ser de al menos 21.000 millones para aumentar la producción de I+D. En relación con la previsión de los ingresos anuales, eso es alrededor de un 26% más de lo que Apple planea invertir para este año. Las empresas de alta tecnología coreanas han hecho grandes progresos en relación con sus rivales de Japón y EE UU. La caída en el tipo de cambio -el won se ha debilitado un 60% respecto al yen en los últimos 20 años- ha ayudado a Samsung a irrumpir en el mercado de consumo de electrónica mundial. Ahora, es la mayor empresa del mundo de televisores, chips de memoria y smartphones. El gasto del 13% en inversiones en bienes de capital e I+D puede parecer arriesgado en medio de una desaceleración de la economía mundial, pero Samsung puede permitírselo. El gran riesgo reside en que un inconstante mercado impulsado por las modas como los smartphones, incluso los grandes presupuestos de inversión pueden ir destinados a ideas equivocadas. Pregunte a Motorola, Nokia o Research In Motion. Con todo, dado que aún se prevé un crecimiento del 34% en el mercado de smartphones, Samsung se merece el beneficio de la duda.

Por Wayne Arnold