COLUMNA

Crecimiento e inflación global

La inflación china se redujo desde el máximo del 6,5% en julio hasta el 4,1% de diciembre. La inflación india bajó hasta el 7,5% en diciembre desde el 9,1% de noviembre. Los precios de la eurozona descendieron hasta el 2,7% desde el 3% y Reino Unido los rebajó desde el 4,8% hasta el 4,2%.

La presión inflacionaria está aflojándose en el mundo. Lo que es alentador. La subida de los precios del petróleo y de las materias primas amenazaron con una ola inflacionaria en las economías emergentes en 2011. Pero el alivio ha llegado, en parte, por la contracción de la política monetaria y el debilitamiento europeo. Pero ¿podría esto acabar en otra gran crisis? Está claro que hay una desaceleración. HSBC describe el crecimiento de los emergentes como "mediocre" en el cuarto trimestre de 2011. Otro indicio de preocupación viene del índice The Baltic Dry del precio del transporte de carga, que el lunes cayó a su menor nivel en tres años y se ha reducido un 40% respecto a hace un año, un indicador de la baja demanda de materias primas como el hierro o el carbón.

Pero hay aspectos positivos en contener la inflación y el espumoso crecimiento de los emergentes. En 2011, la medicina extrema para resucitar a EE UU supuso un sobreestímulo. Pero ahora el país se está absteniendo de llevar a cabo un programa de impresión de dinero. Eso ha supuesto que los precios del petróleo y de las materias primas no se hayan elevado a nuevos niveles. Lo que a su vez ha dejado a los emergentes más espacio para políticas monetarias más flexibles y poder impulsar su crecimiento en caso de ser necesario.

Puede que también esté teniendo lugar un proceso de reequilibrio global. Los países emergentes no pueden confiar en la gran demanda de EE UU y menos aún la de Europa. Ma Jiantang, jefe de la agencia estadística de China, dijo que es probable que el crecimiento se ralentice más a medida que el país experimente una reestructuración desde las exportaciones hacia el consumo doméstico. Una continente asiático basado menos en las exportaciones sería una buena noticia. Por ahora, el panorama mundial tiene elementos positivos. EE UU mejora y los emergentes crecen aún a un ritmo rápido. Pero el riesgo de que el reequilibrio produzca una renovada recesión se mantendrá mientras la eurozona se tambalee al borde de una crisis todavía peor.

Por Ian Campbell