La cantidad sería insuficiente para contribuir al saneamiento bancario

La emisión neta del Tesoro caerá el 25% este año, hasta los 36.000 millones

La emisión neta prevista por el Tesoro para este año ascenderá a 36.000 millones de euros una vez descontadas las amortizaciones, 12.000 millones menos respecto a la realizada en 2011. Una cantidad total insuficiente para cubrir la financiación del saneamiento del sector financiero, que podría requerir ayuda europea.

El Ejecutivo español aspira a reducir las emisiones de deuda este ejercicio y para lograrlo recortará las emisiones a largo plazo. Prevé colocar 86.000 millones brutos en bonos y obligaciones -un 10% menos que en 2011, cuando se emitieron 95.600 millones de euros-, al tiempo que espera que las emisiones de letras igualen las amortizaciones, en línea con 2011 cuando se colocaron 370 millones menos de letras de las que vencieron-, según la estrategia de financiación publicada ayer por el Tesoro.

El ministerio de Economía y Competitividad explicó ayer que las previsiones apuntan a unas emisiones netas de 36.000 millones de euros este ejercicio frente a los 48.200 millones de 2011, año en el que se emitieron 1.000 millones más de los estimados a comienzos de año. Unas previsiones en "línea con los objetivos de consolidación fiscal para este año" y vigentes hasta que se aprueben los presupuestos generales del Estado, en principio en marzo. Entonces se conocerá la estimación de emisiones brutas para el ejercicio, una cifra que previsiblemente rondará los 156.000 millones de euros teniendo en cuenta los vencimientos de cerca de 120.000 millones que debe afrontar el Tesoro este ejercicio.

"Se deduce de las cifras que esta cantidad es para financiar el déficit del Estado. Resultaría imposible sanear con ella el sistema financiero. El recurso que queda para ello es acudir al fondo de rescate europeo", augura Juan Ignacio Crespo, analista financiero. "Los 36.000 millones son la cantidad que estima el Estado para cubrir el déficit público pero la cifra final dependerá de los ingresos. La financiación del saneamiento del sistema financiero se tendrá que hacer a través de algún otro proceso. El Fondo de Garantía de Depósitos se ha secado con la adjudicación de la CAM por lo que quedan o bien el FROB, la creación de algún mecanismo de ayuda solidaria en el sistema o ayudas externas", añade Lorenzo Dávila, jefe de investigación del IEB.

Los expertos no descartan que el fondo de rescate europeo capitalice a la banca

El reto del Estado para este ejercicio es enorme. Por un lado debe continuar la senda de la consolidación fiscal, refinanciar los vencimientos de deuda y la nueva generación de déficit, además de acometer el saneamiento del sector financiero, un proceso que previsiblemente terminará aflorando la necesidad de ayudas públicas puesto que el Ejecutivo ya ha cifrado en 50.000 millones las provisiones adicionales que deberá afrontar el sector. Y la gran pregunta es cómo financiarlas.

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha descartado ya la creación de un banco malo que aglutine los activos tóxicos del sector y la apuesta del Ejecutivo parece dirigida a sanear el sector por otras dos vías, una nueva ronda de fusiones unida a un incremento de las provisiones.

El ministro de Economía y Competitividad, Luis de Guindos, comentó la semana pasada en una entrevista en el diario Financial Times que en "la mayor parte de los casos" las entidades podrán sanearse sin ayuda externa, en concreto contra resultados, pero en el sector financiero se considera que tan solo las entidades más fuertes podrán hacerlo por esta vía, lo que deja en el aire gran parte de los 50.000 millones de euros en los que ha cifrado De Guindos la necesidad de provisiones adicionales por financiar, previsiblemente con dinero público.

El problema es que las opciones con las que cuenta el Estado son reducidas. Los compromisos de déficit complican el uso del FROB, vehículo que ha utilizado para financiar la primera ronda de consolidación del sector. Incrementar las aportaciones del Fondo de Garantía de Depósitos también es difícil en un momento como el actual en el que las entidades necesitan centrar sus esfuerzos en la recapitalización. Lo que deja la vía de la ayuda externa como la opción más factible, "incluso si ello pone al país al borde de la intervención", comentan fuentes del mercado.

El uso del fondo de rescate europeo, mecanismo que cuenta con una capacidad efectiva de 250.000 millones una vez descontadas las ayudas a Portugal, Irlanda y el segundo rescate a Grecia, podría ser una solución. La UE ha aprobado su uso para recapitalizar a la banca incluso sin necesidad de que el país que reciba las ayudas esté intervenido. En cualquier caso, la puesta en marcha del fondo sigue en la agenda de los líderes europeos para este trimestre. La última opción que queda son ayudas del FMI con el coste que ello implicaría por las contrapartidas que exija el fondo.

Primera subasta

Primera subasta de 2012. El Tesoro prevé emitir hoy entre 4.000 y 5.000 millones en la primera colocación del ejercicio. En concreto, emitirá un nuevo bono a tres años, además de otras dos emisiones con vencimiento a 30 de abril de 2016 y octubre de 2017. Las últimas subastas de 2011 se saldaron con mucha demanda y está por ver si la inyección de liquidez a tres años del BCE continúa favoreciendo las colocaciones.