Confia en que los recortes terminen en 2013

Mas anticipa nuevos ajustes para evitar que Cataluña sea "intervenida"

El presidente de la Generalitat, Artur Mas, anunció ayer que este año se aprobarán más "ajustes duros" para evitar un "colapso general" en Cataluña. Mas aseguró que, en caso de no mantener las políticas de austeridad, Cataluña sería "intervenida" por parte del Estado y perdería autogobierno.

El presidente de la Generalitat catalana, Artur Mas, en Barcelona.
El presidente de la Generalitat catalana, Artur Mas, en Barcelona.

Más sacrificios. La rueda de prensa para hacer balance del primer año del nuevo Gobierno de Artur Mas sirvió para constatar que los ajustes están lejos de terminar. El presidente de la Generalitat destacó que no hay alternativa a la política de austeridad, aunque confía en que los recortes terminen en 2013. Además, señaló que los que defienden un mayor endeudamiento en estos momentos en el fondo plantean "pura utopía o un gran engaño".

El presidente catalán destacó la tarea "titánica" y los ajustes "sin precedentes" que ha tenido que afrontar y añadió que un país que iba "a la deriva y contra las rocas hoy tiene rumbo". En este sentido, Mas espera un 2013 en el que ya haya pasado la peor parte y que a partir de ese año se recupere "una velocidad de crucero" que lleve a una navegación "un poco más plácida". Mas, que se esforzó en todo momento en subrayar la excepcionalidad de la situación y la necesidad imperiosa de las medidas adoptadas, dijo que los ajustes han permitido "preservar" el autogobierno de Cataluña y "salvar los pilares" del Estado del bienestar. "El proceso de ajustes también tiene que ver con salvar nuestro nivel de soberanía, porque no nos hemos pasado treinta años luchando por el autogobierno para llevar al país a una situación en la que sea intervenido por el Estado", señaló.

Mas desgranó los tres objetivos fundamentales de cara al próximo año: recuperar la economía catalana y crear empleo, preservar los pilares del Estado bienestar y defender el autogobierno de Cataluña, que tiene como medida estrella el pacto fiscal. El Ejecutivo catalán defiende una reforma de la financiación que permita a Cataluña mantener un modelo similar al del País Vasco o Navarra. Además, el presidente de la Generalitat anunció que ha pedido una entrevista al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, para reclamarle "seriedad" en el pago de las deudas pendientes con Cataluña y para exponerle su propuesta de pacto fiscal.

Rechaza que el personal de la Generalitat en el extranjero se instale en las embajadas españolas

Mas entiende que Rajoy está ahora centrado en el traspaso de poderes, pero le recordó que "las bases de la confianza se trabajan sobre la seriedad y el pago de las deudas pendientes", en alusión a los 759 millones que Cataluña reclama en cumplimiento del Estatuto. El presidente de la Generalitat pretende trasladar a Rajoy "en las próximas semanas" la voluntad de aprobar el llamado pacto fiscal. Y recordó que ya dijo que plantearía esta demanda al próximo Gobierno con independencia de si tenía o no mayoría absoluta, y que así lo hará. Para Mas, este nuevo modelo de financiación de Cataluña no tiene por qué "agrietar "el Estado español".

Por otra parte, el presidente catalán garantizó que la Generalitat mantendrá su perfil propio en las oficinas que tiene en el extranjero y descartó que su personal se instale en las embajadas españolas, aunque insistió en que tiene la voluntad de "colaborar en lo que se pueda" con estas. El ministro de Asuntos Exteriores y Cooperación, José Manuel García-Margallo, propuso ayer a las comunidades autónomas que destinen a los funcionarios que tienen en sus delegaciones en el exterior a las embajadas u oficinas comerciales españolas, como fórmula para evitar duplicidades.