El Ejecutivo dispara la previsión de déficit al 8% en 2011

El Gobierno subirá hasta siete puntos el IRPF y aplicará recortes de 9.000 millones

El Gobierno ha dinamitado la previsión del Ejecutivo anterior sobre el déficit. La nueva estimación es que acabará el año en el 8%, lo que obligará a recortar 8.900 millones. Para compensarlo, y en contra de lo prometido por Rajoy, habrá subida de impuestos: hasta 7 puntos para quien más gane.

"Ha sido un compromiso del Gobierno decir la verdad y eso es lo que vamos a hacer". Así ha comenzado la ministra de Presidencia y vicepresidenta del Ejecutivo, Soraya Sáenz de Santamaría, la rueda de prensa tras el Consejo de Ministros, en un claro anticipo de las malas noticias que vendrían después.

Y llegaron: "La desviación que se ha producido respecto al déficit presupuestario es sustancialmente superior a la que se esperaba. Nos encontramos con un déficit estimado para 2011 mucho más elevado que el que había comprometido el Gobierno anterior: en el entorno del 8%", ha añadido.

Puesto que para 2012 el compromiso es bajarlo al 4,4%, el resultado es una "obligación" de recortar 8.900 millones de euros de gasto solo como anticipo hasta que, en marzo, esté listo el presupuesto definitivo para 2012, y la "necesidad" de tomar "medidas extraordinarias", según ha definido Santamaría.

Hasta siete puntos de subida para el IRPF

La primera de estas "medidas no deseadas, pero necesarias", según Santamaría, es la subida de impuestos. El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, lo negó varias veces tanto en la campaña como una vez en el cargo. "No es lo adecuado, dadas las circunstancias", aseguró en el debate de investidura (hace once días). Pero vendrá. Será temporal, de dos años, y afectará al IRPF y al Impuesto sobre Bienes Inmuebles, fundamentalmente.

En lo que afecta al impuesto sobre la renta, habrá un recargo "complementario de solidaridad", en palabras de Santamaría. Por lo que se refiere a las casas, se gravará extra a aquellas que estén por encima del valor medio.

Eso sí, se mantiene el IVA superreducido para la vivienda y se recupera la deducción por su adquisición, con el objetivo de dinamizar el mercado.

El recargo en el IRPF no será menor. El encargado de explicarlo ha sido Cristóbal Montoro, ministro de Hacienda, quien ha hecho hincapié en la proporcionalidad de la subida. El alza irá por tramos, según la escala estatal del impuesto. El primer tramo tendrá un gravamen adicional del 0,75%; de ahí salta a un 2%, el siguiente el 3%, luego el 4%, el 5%, el 6% y hasta el 7% a partir de los 300.000 euros de base liquidable. Este tramo, el de los más ricos por renta, es de nueva creación: un tributo específico por la crisis para los que más ganan.

Este añadido se producirá en 2012 y 2013. Montoro ha prometido que desaparecerá a partir de ese año.

En cuanto a las rentas de capital, el recargo impositivo va desde los dos puntos extra en el primer tramo, cuatro puntos a partir de 6.000 euros y hasta seis puntos en la base liquidable a partir de 24.000 euros.

La modificación del impuesto de bienes inmuebles (IBI) se aplicará al "50% del total de viviendas, cuyo valor catastral está por encima de la media", ha concretado Montoro.

Se trata, sin duda, de una de las mayores subidas de impuestos de la democracia. ¿Objetivo? Recaudar unos 6.200 millones de euros adicionales, según la previsión gubernamental. Eso sí, el Gobierno no siente que haya traicionado promesa alguna. "Seguimos siendo contrarios a subir los impuestos", ha contestado la vicepresidenta a una pregunta de la prensa al respecto.

De los 6.200 millones previstos de mayor recaudación, la mayoría procederá de la subida del IRPF (unos 4.110 millones), después vienen las rentas de capital (1.246 millones), el IBI (918 millones) y otras medidas como el fin de la deducción al gasóleo profesional (200 millones). A eso hay que descontar el efecto negativo de la reactivación de la deducción por vivienda.

La mala noticia es que, según Santamaría, las medidas tomadas hoy son "el inicio del inicio".

Seguridad ante todo

Con una subida de impuestos del tamaño de la anunciada y con unos ajustes también milmillonarios, la duda evidente es el efecto que pueden tener estas decisiones en la evolución económica del país para este año. Si España va de cabeza a la recesión, ¿no será esto un empujón adicional?, preguntó un periodista.

Luis de Guindos, ministro de Economía, tomó la palabra. Y su contestación fue contundente. No dio cifras concretas ni se metió en honduras financieras, sino que apeló a los sentimientos: "A pesar del mal dato que hemos conocido del déficit público, estoy convencido de que la rapidez con la que este Gobierno ha tomado medidas para subsanarlo servirá para restablecer enseguida la confianza".

Recortes

Por lo que se refiere a los recortes necesarios para llegar 8.900 millones, se centrarán en la reducción de las estructuras administrativas de segundo escalón, subsecretarías y direcciones generales, con recortes de gasto del 20%. Además, se rebajan las subvenciones a partidos políticos en otro 20% (aproximadamente unos 30 millones de euros) y a sindicatos y patronal en el mismo porcentaje (55 millones de ahorro).

Además, se toman medidas en el ámbito del empleo público. Se congelan, como se esperaba, los salarios de los funcionarios, se amplía su jornada laboral a 37,5 horas. Se congela la plantilla, con una tasa de reposición de las bajas nula, salvo en el personal docente, hospitales y centros de salud, fuerzas armadas y cuerpos de seguridad del Estado, inspección tributaria y laboral, donde se sustituirá el 10% de las bajas.

La renta de emancipación de 210 euros se congela: no habrá nuevos beneficiarios de esta paga, y los beneficiarios actuales la mantendrán sujetos a los mismos límites (cuatro años de percepción y edad máxima de 30 años). Además, se aplica una moratoria de un año en la incorporación de nuevos beneficiarios al sistema de dependencia, en la categoría de dependencia moderada. Se prorroga la ampliación del permiso de paternidad y se congela, como se había anunciado, el salario mínimo interprofesional.