Las dotaciones y la caída del negocio, la causa

Unnim desvela pérdidas millonarias en la antesala de su venta

Tras la venta de CAM, Unnim queda como primer situado en la casilla de salida para su venta. Y lo hace desvelando pérdidas de 107 millones de euros hasta septiembre. Esta cifra recoge tanto el deterioro de la cartera crediticia e inmobiliaria, como el impacto del coste de la reestructuración.

Sede central de Caixa Terrassa, parte de Unnim
Sede central de Caixa Terrassa, parte de Unnim

Unnim afronta su absorción con otra entidad presentando 107 millones en los nueve primeros meses del año. La entidad (actualmente controlada por el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB)) aseguró hoy a la CNMV que su actividad se ha visto "condicionada" por la crisis económica general, que conlleva una débil demanda de crédito en el conjunto del sector. Así, el margen de intereses se ha situado en 138,9 millones, lo que supone un retroceso del 35,6%. El básico alcanzó 228,5 millones de euros, con una caída del 22%. El bruto, por su parte, supuso 293,7 millones, el 8,8% menos. En cuanto a los gastos de explotación presentan una reducción interanual del 9,5% fruto fundamentalmente de la rigurosa política de contención de costes llevada a cabo por la entidad. La entidad catalana había cerrado el primer semestre con un beneficio de 25,4 millones.

El deterioro que ha sufrido su cartera crediticia, formada sobre todo por activos inmobiliarios ha consumido el fondo de pérdida esperada que se constituyó en junio de 2010, cuando se creó la entidad a partir de la fusión Caixa Sabadell, Caixa Manlleu y Caixa Terrassa. Este hecho ha provocado que las dotaciones hayan impactado en resultados los 187 millones de euros que no ha cubierto este fondo .

La entidad no se limitó a reconocer pérdidas. Su hecho relevante actualiza el estado de su reestructuración. En este sentido, Unnim asegura que "ha acelerado las acciones previstas en el plan de integración", tanto en la reducción del número de sucursales como de la plantilla. La red se ha reducido en 159 oficinas (10 de ellas en el último trimestre), y la plantilla, en 505 empleados (129 en los últimos tres meses), la gran mayoría de los cuales corresponden a la aplicación del ERE acordado con los sindicatos y aprobado por la Generalitat de Cataluña. Los costes de reestructuración han supuesto un coste de 77 millones.