El riesgo-país baja hasta los 329 puntos y el Ibex cierra con una subida del 0,6%

Rajoy da un respiro al Ibex y a la deuda

El discurso de investidura del presidente electo, Mariano Rajoy, ha actuado de bálsamo para los crispados mercados. El selectivo ha cerrado con una subida del 0,6%, mejorando al resto de parqués europeos. Mientras, la prima de riesgo española se ha relajado en casi 20 puntos básicos hasta los 329.

La incertidumbre sobre la efectividad de las medidas adoptadas hace apenas una semana en el marco del Consejo Europeo sobrevuela los mercados. Además, los latigazos de las agencias de calificación no remiten, enturbiando aun más la confianza de los inversores. Fitch advertía el viernes, con el mercado ya cerrado, que extremaba la vigilancia sobre la calificación de la deuda de España, Francia, Italia y Bélgica. La semana arrancaba con el dominio de las ventas. El selectivo español abría la jornada con pérdidas de hasta el 1% y el diferencial del bono español con respecto al bund alemán se calentaba hasta los 345 puntos.

Pero a media sesión comparecía Mariano Rajoy, presidente electo, para defender su discurso de investidura ante el Parlamento. El selectivo se daba la vuelta (ha llegado a apuntarse ganancias del el 1,5%) y la prima de riesgo se relajaba hasta el mínimo intra día de 323 puntos básicos). Al cierre de mercado, el selectivo se apunta un 0,6% hasta los 8.253 puntos, mientras que la prima ha cerrado en 329, una mejora de 17 puntos básicos.

Los valores más destacados han sido Bankinter (5,2%), Caixabank (3,6%) y Grifols (3,1%). No obstante, el selectivo español ha sido, junto al Cac francés (0,06%), el único que ha logrado cerrar el verde. El resto de plazas han sucumbido a la presión, con el Dax alemán (-0,6%) encabezando las pérdidas, seguido de FTSE londinense (-0,4%).

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Pero la euforia con la que los inversores recibieron las palabras del futuro presidente del Gobierno perdió fuste al entrar en competición con las declaraciones de otro presidente, el del Banco Central Europeo (BCE). Mario Draghi ha afirmado hoy ante el Parlamento europeo que las medidas de austeridad aparejadas a la consolidación fiscal pueden ser contraproducentes. Las previsiones de crecimiento para la economía de la zona euro no son nada halagüeñas. Draghi volvió a incidir además en que la intervención del BCE en el mercado secundario de deuda tiene fecha de caducidad, cerrando la puerta, una vez más, a una actuación definitiva de la institución que frene la desconfianza en la capacidad de los Estados más expuestos.

En el mercado de deuda, los inversores apenas dan tregua. La falta de una solución creíble a los problemas de deuda que atraviesa la eurozona sería el motivo que justificaría los sucesivos envites de las agencias de rating. Fitch considera que, aunque en la pasada cumbre se tomaron pasos importantes para atajar los problemas que vive el Viejo Continente, las medidas adoptadas no son suficientes para despejar la incertidumbre. La última advertencia no solo afectó a Francia, cada día más cerca de perder la triple A y de rebote comprometer a su vez al fondo de rescate. La deuda española también está en la diana de Fitch que en el próximo mes podría degradar su nota, hasta el momento situada en AA-.

Mañana el Tesoro español acudirá a su última cita con los mercados. Las subastas celebradas el martes y el jueves en España permitieron a la prima de riesgo tomar algo de aire. Tras cerrar el viernes en los 340, hoy caido hasta los 327. Por su parte, el riesgo país italiano prosigue su escalada y roza una vez más los 500 puntos, después de cerrar el viernes en los 470.

Por la tarde los inversores han permanecido atentos a la reunión de los ministro de Finanzas de la eurozona para analizar las conclusiones de la pasada cumbre y abordar asuntos técnicos relacionados con la crisis de deuda. De la reunión telefónica se espera que lleguen a un acuerdo para tranferir 200.000 millones de euros al FMI y que irán destinados a los países europeos que presenten problemas, una de las medidas acordadas en la pasada cita ante la incapacidad de pactar una ampliación del fondo de rescate.

Otro indicador de la incertidumbre que atenaza a la zona euro es la cotización de la moneda única. El euro no recupera posiciones y se cambia a 1,3 dólares después de haber registrado la semana pasada su nivel más bajo desde enero.