Nuevo conflicto aéreo

El sector turístico, indignado por el daño que produce al sector

La industria turística exigió ayer una ley de huelga que garantice la libre circulación de los pasajeros y evite el daño económico sobre un sector vital para la economía española. La huelga de controladores de hace un año dejó unas pérdidas de 300 millones de euros.

La situación se repite 12 meses después. En diciembre de 2010, una huelga de controladores dejó en tierra a miles de pasajeros y provocó unas pérdidas económicas de 300 millones de euros, según cálculos empresariales. En esas fechas, hoteleros, agencias de viajes y restauradores reclamaron una ley de huelga que blindara al sector aéreo de esos paros y que garantizara la libre circulación de los pasajeros.

Ayer volvieron a insistir en ese mensaje. Ramón Estalella, secretario general de la Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos (Cehat), consideró "absolutamente inadmisible e intolerable" la huelga convocada por los pilotos. "Hay servicios esenciales a los ciudadanos como el transporte, la electricidad o la seguridad que necesitan una regulación especial. En el caso del transporte aéreo, además, se une la vertiente turística con la necesidad de desplazarse en Navidad para reunirse con sus seres queridos", explicó Estalella, quien exigió una ley de huelga que proteja al transporte frente a los paros convocados por colectivos como controladores o pilotos.

El secretario general de Cehat criticó con dureza las declaraciones de Justo Peral, jefe sindical del Sepla en Iberia, quien minimizó el impacto de esos dos días de huelga al haberse elegido fechas poco conflictivas. "El daño ya está hecho porque el anuncio de huelga hace semanas ha supuesto que muchas personas hayan anulado ya sus viajes. Además, en muchas zonas de España no hay otras opciones de transporte más que en esa compañía, por lo que el hecho de anticipar el paro para estas navidades ya ha provocado que la gente no haya comprado los billetes de avión", subrayó.

El vicepresidente económico de la Asociación Empresarial de Agencias de Viajes Españolas (Aedave), José Luis Méndez, también reclamó una nueva norma "para restringir el derecho de huelga en ciertas fechas, como Semana Santa, navidades, y algunas fechas de verano que coincidan con alto nivel de desplazamientos". En su opinión, los clientes de Iberia han asociado la convocatoria de huelga con el cierre del espacio aéreo del año pasado. "Eso ha provocado que el tráfico de pasajeros de esa compañía haya caído entre un 15% y un 20% de cara al puente de diciembre", apuntó.

Pero, además del quebranto a los ciudadanos, el paro puede tener una influencia negativa en la percepción de España como destino turístico. José Luis Zoreda, vicepresidente ejecutivo del lobby turístico Exceltur (en el que están representados, entre otros, NH, Iberia o Meliá) lamentó la desfavorable imagen internacional de esta huelga, "convocada en momentos de tanta incertidumbre en unos mercados que más que nunca requieren una lectura de España como país serio y capaz de asumir los retos y compromisos que exigen las circunstancias para salir de la crisis".

Por todo ello urgió al colectivo de pilotos de Iberia a que reconsidere su posición y que adopte una actitud más responsable en función del papel estratégico que Iberia juega en la logística de transporte aéreo para España. "El sector turístico no puede ser víctima de una postura unilateral y poco solidaria", resaltó Zoreda.

Las cifras

300 millones de euros fueron las pérdidas registradas por el sector turístico como consecuencia de la huelga de controladores de hace un año.

1.000 vuelos de la compañía Iberia tuvieron que ser suspendidos durante las 18 horas en las que permaneció cerrado el espacio aéreo.

Los afectados podrán reclamar el importe perdido

La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) recordó ayer que los viajeros cuyos vuelos sean cancelados por la huelga de pilotos de Iberia tienen derecho al reembolso del billete o a la reubicación en un vuelo posterior al cancelado. "Aunque posiblemente ya sea demasiado tarde para poder cambiar los vuelos a una fecha diferente a la de la huelga, puesto que es improbable que haya plazas, o estas serán muy caras, los pasajeros tienen derecho a ser informados por la compañía con la mayor antelación posible sobre la cancelación de su vuelo y sobre la existencia de rutas alternativas en otras fechas o compañías", remarca en un comunicado.

La OCU recalca que, en caso de cancelación, los pasajeros tienen derecho al reembolso de precio del billete o a la reubicación en otro vuelo posterior al suyo, pero no a una indemnización automática. Según la legislación que regula los derechos del pasajero, la huelga se considera como "una circunstancia extraordinaria" y por tanto una cancelación de un vuelo derivada de una huelga no da derecho a la indemnización automática que las compañías deben pagar en casos habituales de cancelación. Sin embargo, Iberia sí tiene la obligación de sufragar los gastos de manutención o alojamiento de quienes sean reubicados en otro vuelo.

De hecho, Facua-Consumidores en Acción recomendó ayer a los posibles afectados que reclamen indemnizaciones. En caso de haber solo un vuelo, estas deben dirigirse a la compañía aérea, mientras que si se trata de un viaje combinado, deben reclamarse ante la aerolínea y la agencia de viajes.