España. Rajoy hereda el compromiso de ahorrar 44.000 millones en sus dos primeros años de mandato

España quedó conmocionada en mayo de 2010, cuando el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, en un volantazo a su política que probablemente sentenció el destino electoral de su partido, aprobó el mayor recorte social que el país asume en democracia. Un ajuste de 15.000 millones de euros que supuso congelar las pensiones, reducir el salario de los funcionarios y al que sucedió una subida del IVA (del 16% al 18%), una reforma laboral que abarataba el despido y un plan para retrasar la edad de jubilación hasta los 67 años. Asolado por la pesadilla del desempleo, que ha subido ya al 21,5%, el país se centró en cumplir con el objetivo de déficit dictado por Berlín y aplaudido por los mercados. Pese a que su deuda pública es del 61% de su PIB (menor que la alemana y la mitad, proporcionalmente, de Italia), el déficit español se desviará, según la Comisión Europea, al 6,6% al cierre del año. Así, aquellos 15.000 millones, aquel sacrificio, podría parecer poca cosa frente a los 44.000 millones de euros de ajuste que debería afrontar el presidente electo, Mariano Rajoy, si tiene que afrontar tamaño ajuste del déficit para 2014. Aunque el PP no ha detallado aún su plan, semejantes cifras hacen indicar que pocas partidas se librarían del recorte (si bien el PP ha prometido excluir las pensiones). Mientras, el país crece al 0,7% este año, cuando necesitaría hacerlo al 2% para crear empleo.