El banco podría convertirse en uno de los grades en los próximos días

El sector espera que Ordóñez adjudique CAM a Sabadell esta semana

El banco que preside Oliu quiere aprovechar la reestructuración para comprar más entidades

Vista de la sede central de la CAM en Alicante
Vista de la sede central de la CAM en Alicante

El nerviosismo en Banco Sabadell se acrecienta cada día que pasa. Si no hay sorpresas de última hora, este banco podría quedarse esta semana con la Caja del Mediterráneo (CAM), tras retrasarse la decisión de la puja unos días. Aunque no se ha anunciado una fecha, todo indica que será el miércoles o el viernes cuando se resuelva la puja, aunque el plazo finaliza el 12 de diciembre.

Con esta operación su presidente, Josep Oliu, logrará el sueño que lleva persiguiendo desde que ascendió a número uno del banco hace 12 años: colocar a Sabadell entre los grandes de la banca española, incluso por delante de Banco Popular. Sabadell tiene 179 empleados cuya única misión es analizar CAM.

Sabadell cuenta, además, con otras opciones para crecer, como son pujar por Banco de Valencia y la integración, si cuajan las conversaciones, de Caja 3. El objetivo es aprovechar la reestructuración para sumar a Banco Sabadell CAM, Caja 3 y Banco de Valencia. Si no es posible lograr su reto con estas entidades, lo intentará con otras, ya que pretende llegar a medio plazo a 200.000 millones de euros en activos (tiene 95.000 millones).

SABADELL 0,46 -5,76%

El banco catalán ya ha comenzado a reforzar capital para incorporar nuevas entidades al grupo. El viernes anunció el canje en acciones de hasta 870 millones de euros de participaciones preferentes. Con esta operación, refuerza su core capital en 150 puntos básicos y se sitúa en el 10,6%. Para acometer la integración de CAM necesitará unos 2.000 millones de euros de capital, que obtendrá en una importante parte a través de una ampliación que ya ha sido consensuada con su núcleo estable de accionistas.

El Banco de España quería haber resuelto la adjudicación de CAM el pasado viernes, pero le faltaba algún fleco para ello. El Gobierno en funciones quería aprobar, antes de adjudicar la caja alicantina, el real decreto por el que se amplían las aportaciones de bancos, cajas y cooperativas de crédito al Fondo de Garantía de Depósitos (FGD). Uno de los objetivos de este fondo -aprobado con urgencia y sin consultar al sector- es que cubra las minusvalías en el capital de CAM que genere su venta. Así se evita que estas pérdidas computen como déficit público. De ahí la urgencia en aprobar esta norma y del retraso de la subasta. Esta medida tiene que pasar aún por Bruselas.

El FROB inyectó en CAM 2.800 millones de capital tras su intervención. La venta de CAM a Banco Sabadell generará minusvalías que cubrirá así el FGD y que pueden ascender a entre 2.500 millones y 2.800 millones, si Sabadell utiliza los mismos criterios que ha realizado el FROB para todas las cajas en las que ha inyectado capital, explican varias fuentes. Para amortizar los vencimientos de deuda que tiene CAM por 16.000 millones Sabadell ha pedido el aval del Estado para emitir. Además, las ayudas para cubrir la morosidad que aflore en la caja pueden ascender a casi 20.000 millones en 10 años.