Tras la solicitud de ayuda internacional

Moody's rebaja la nota de Hungría a bono basura

La agencia de calificación ha degradado la nota crediticia de Hungría debido a las dudas sobre su capacidad para cumplir los objetivos fiscales. El elevado volumen de deuda pública y las perspectivas del débil crecimiento llevaron Hungría a solicitar oficialmente ayuda al FMI y la Comisión Europeas el pasado lunes.

Hungría comenzó la semana pidiendo ayuda al FMI y la Comisión Europea, y la ha cerrado con una degradación de la nota de su deuda en un escalón hasta la calidad de 'no inversión', es decir, bono basura. Moody's ha seguido así el camino que ya indicó Standard & Poor's, que el martes avisó a Hungría de una posible rebaja.

El Ministerio de Economía de Hungría ha reconocido que la crisis de la eurozona dificulta la financiación de Hungría en los mercados, lo que precipitó las negociaciones para recibir ayuda económica por parte de la UE y del FMI. Se trata "de un acuerdo de nuevo tipo ya que no ese un préstamo, sino un seguro, con el que incrementamos la seguridad de las inversiones en Hungría", señaló el ministerio el lunes tras hacer oficial la solicitud.

La medida del Gobierno buscaba precisamente tranquilizar a los mercados, ya que las grandes agencias de calificación situaron la deuda húngara a largo plazo a solo un peldaño del bono basura. La decisión de Moody's es un duro varapalo para el Gobierno húngaro, que se ha apresurado ha calificar la medida como "un ataque especulativo contra nuestro país".

Las agencias no confían en la capacidad del Gobierno para reducir los niveles de déficit y deuda pública, pese a los esfuerzos del Ejecutivo por lograrlo. Hoy mismo, el ministro de Economía se ha comprometido a cumplir con el 3% de déficit para el año que viene.

La deuda pública de Hungría, pese a los esfuerzos del Gobierno por reducirla, se sitúa actualmente en el 82% del PIB, debido a la caída del valor del forinto de los últimos meses.