Notificado a la entidad el pasado jueves

El Banco de España detecta un agujero de 562 millones en Banco de Valencia

El regulador ha detectado un desfase en las provisiones de Banco de Valencia de 562 millones de euros, que desde la entidad reconocen que podría ser mayor, tras haberse analizado los activos inmobiliarios y riesgos crediticios con datos de marzo de este año.

Sucursal del Banco de Valencia
Sucursal del Banco de Valencia

El análisis que ha llevado a cabo el Banco de España sobre los estados a 31 de marzo de este año, y del que se extrae un déficit de provisiones de 562 millones de euros, está limitado a los activos inmobiliarios de la entidad y a sus riesgos crediticios.

En concreto, a "grandes acreditados, refinanciaciones, compras de activos, procedimientos de recobro, mejora de garantías y análisis cuantitativo de la cartera crediticia, situación de liquidez y actividad con acciones propias", por lo que, como reconoce la propia entidad financiera, el déficit podría ser mayor tras analizarse el resto de la cartera crediticia y según se actualicen las fechas de los datos, que de momento corresponden al primer trimestre del año.

Esos 562 millones de euros deberán, además, cargarse contra resultados, según informa el comunicado.

El Banco de España decidió intervenir la entidad, participada por Bankia, el pasado lunes a través del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), inyectando 1.000 millones de euros de capital y ofreciendo una línea de liquidez de 2.000 millones, "con el objetivo de estabilizarlo y recapitalizarlo y así hacer posible una posterior enajenación a otra entidad mediante un proceso competitivo". El Consejo de Banco de Valencia, presidido hasta hace escasas semanas por José Luis Olivas, cesaba de sus funciones durante el día de ayer.

La entidad financiera volverá a cotizar mañana en Bolsa, después que se suspendiera su cotización el pasado lunes, día de la intervención del FROB.

Declaró un beneficio de 16,7 millones en el primer semestre

Banco de Valencia declaró un beneficio por esta cantidad en los primeros seis meses del año, lo que suponía un descenso del 64% respecto al mismo período del año anterior. Entonces, el volumen de la cartera crediticia se elevaba a 18.298 millones de euros, y unos activos totales que rozaban los 24.000 millones. Su margen de intereses alcanzaba los 123,3 millones de euros, un nivel "estable" según la entidad, e incluso confiaba un repunte en los meses restantes de 2011.

En su balance, detallaba unos activos inmobiliarios por valor de 700 millones de euros, de los que 500 pertenecían a suelo: 285 de ellos en no urbanizable.

De ese beneficio de 16,7 millones declarado en el primer semestre, 14,3 correspondían únicamente al primer trimestre, del cual el Banco de España ha extraído ahora este déficit de provisiones de 562 millones.