Elecciones 2011

Rubalcaba pide un congreso para designar un nuevo líder

Los socialistas no logran imponerse en ninguna comunidad.

Alfredo Pérez Rubalcaba
Alfredo Pérez Rubalcaba

Los socialistas esperaban una derrota contundente, pero no una debacle de tal magnitud. El PSOE ha perdido casi cinco millones de votos, la misma cifra que parados hay en España. En solo seis meses, la formación de Alfredo Pérez Rubalcaba ha salido derrotada en las elecciones locales, autonómicas y generales.

"He trasladado al secretario general José Luis Rodríguez Zapatero la necesidad de convocar un congreso ordinario lo antes posible", señaló Rubalcaba, que ha sido el candidato socialista que ha cosechado el peor resultado en unas elecciones generales. De hecho, ha obtenido menos apoyo que Almunia en el año 2000, cuando el hoy comisario europeo de Competencia perdió frente a José María Aznar, que ganó por mayoría absoluta.

Rubalcaba, que es diputado desde 1993 y ha pasado nueve años como ministro en los diferentes Ejecutivo socialistas, salió apesadumbrado ante los medios de comunicación en la sede socialista de la madrileña calle Ferraz. Su candidatura logró solo el 28% de los votos, 15 puntos por debajo que en 2008 y seis puntos menos que los obtenidos por Almunia. El candidato socialista apuntó "que la peor crisis económica" explica los "malos resultados". De hecho, el PSOE no fue la lista más votada en ninguna comunidad autónoma.

La petición de un congreso ordinario sugiere que Rubalcaba no tiene intención de liderar la oposición socialista en el Parlamento, que contará con una abrumadora mayoría popular. No faltan optimistas (pocos) en la formación socialista que recuerdan que tras la debacle de las elecciones del año 2000, el partido abordó una profunda reforma y logró recuperarse. En aquel congreso, un joven y poco conocido José Luis Rodríguez Zapatero se impuso a nombres con mayor peso dentro del partido como José Bono o Rosa Díez.

La catalana Carme Chacón, que dio un paso a un lado para que fuera Rubalcaba quien liderara la candidatura en las elecciones generales, es una de las figuras que tenía más apoyos para pilotar la regeneración del partido (la travesía del desierto). Sin embargo, su mal resultado en Cataluña, donde era la cabeza de lista, puede desbaratar sus opciones. Los socialistas catalanes solo obtuvieron el 26% de los votos frente al 45,3% que lograron en los comicios de 2008. Nunca antes habían contado con tan poco apoyo. Esta situación debilita una hipotética candidatura de la aún ministra de Defensa.

Sea quien sea el nuevo secretario general, el PSOE ya puede marcar el año 2011 como el peor de su historia. En las elecciones locales de mayo perdieron casi 1,5 millones de votos y quedaron fuera de las grandes capitales. Solo obtuvieron el 23% de los votos frente al 35% logrado en 2007. Y en las autonómicas, no consiguieron ser la formación más votada en ninguna de las 13 comunidades que celebraron comicios este año. A día de hoy, el poder autonómico del PSOE se limita a Andalucía y País Vasco.

El principal objetivo de los socialistas pasa por mantener el Gobierno en Andalucía, comunidad que celebrará elecciones en marzo del próximo año. Sin embargo, tanto las encuestas como los resultados de ayer apuntan a una posible victoria del PP. Andalucía representaba, junto con Cataluña, uno de los principales graneros de votos. Nunca, desde 1982, el PSOE se había visto con tanta poca fuerza electoral e influencia. Además, en 2013 se celebrarán elecciones en el País Vasco, donde el PSOE gobierna en minoría. Es decir, en 2013 es posible que el PSOE no gobierne en ninguna comunidad autónoma.

La ejecutiva del partido se reunirá hoy por la mañana para analizar los resultados y decidir qué pasos seguir a partir de ahora. Si bien lo más probable es que se celebre un congreso en el corto plazo, también hay voces favorables a posponer el cónclave socialista hasta que pasen las elecciones andaluzas.

La historia reciente de la democracia indica que cuando el partido gobernante pierde el poder, tarda como mínimo ocho años -dos legislaturas- en recuperarlo. Así sucedió cuando el PSOE de Felipe González capituló frente al PP de Aznar en 1996. Y también cuando José Luis Rodríguez Zapatero se impuso a Mariano Rajoy en los comicios de 2004, marcados por el atentado terrorista en la estación de Atocha. En cualquier caso, Rubalcaba prometió una "oposición responsable". A día de hoy, es lo único que puede ofrecer.