Rajoy no descarta pactos tras las elecciones generales, aunque rechaza un Gobierno de concentración

Los empresarios piden consenso político tras el 20-N para frenar al mercado

Empresarios, expertos e incluso la Comisión Europea reclamaron ayer al nuevo Gobierno que adopte medidas "drásticas" el día después de las elecciones con el fin de calmar la presión sobre la deuda española. Esto requerirá que esas decisiones sean pactadas entre el líder del PP, Mariano Rajoy (al que todas las encuestas dan como ganador), y el presidente en funciones, José Luis Rodríguez Zapatero. CEOE considera que este último aceptará todo lo que decida Rajoy.

El vicepresidente primero de la CEOE, Arturo Fernández, en el encuentro en la APIE.
El vicepresidente primero de la CEOE, Arturo Fernández, en el encuentro en la APIE.

La situación de emergencia de la economía española, con la prima de riesgo rozando los 500 puntos básicos, y el peligro de que pueda correr la misma suerte que Grecia, Irlanda, Portugal e incluso Italia, hizo que empresarios, expertos, políticos e instituciones comunitarias lanzaran ayer un mensaje unánime: el Gobierno que salga de las elecciones generales 2011 debe tomar medidas duras desde el primer día y debe hacerlo con el consenso del resto de formaciones.

El más claro fue el vicepresidente primero de CEOE, Arturo Fernández, quién exigió medidas "duras, drásticas e inmediatas" el día después de las elecciones generales. "El nuevo presidente debería dar una rueda de prensa el día 21 anunciándolas y el día 22 debería ir a Bruselas, Berlín y París para explicarlas y así transmitir un mensaje de confianza para contener el deterioro de la economía española", subrayó ayer durante un encuentro con la Asociación de Periodistas de Información Económica (APIE).

Ese escenario cuenta con un obstáculo, ya que entre que el nuevo candidato sea elegido en las elecciones generales (todas las encuestas apuntan a que será Mariano Rajoy) y que se forme oficialmente el nuevo Gobierno transcurrirá un mes, en el cual el presidente en funciones (José Luis Rodríguez Zapatero) tendrá que ser el que aplique esas medidas. "Zapatero es consciente de la gravedad del momento y estoy convencido de que tenderá la mano a su sucesor antes del relevo oficial. En esos 30 días críticos tiene que ponerse de acuerdo con Rajoy en todos los puntos que necesita este país", advirtió. De hecho, Fernández instó a ampliar el pacto al resto de formaciones. "Los empresarios creemos que sería muy positivo que se reeditaran los Pactos de la Moncloa por los beneficios que pueden aportar", dijo. En su opinión, la llegada del PP restablecerá la confianza de los mercados, aunque advirtió que "Rajoy no es la Virgen de Lourdes, España no se arreglará el día 21".

La petición de los empresarios encontró rápida respuesta en el líder del PP, Mariano Rajoy, quien apuntó que no habría ningún problema si hubiera que pactar alguna medida antes de que tomase posesión el nuevo Ejecutivo. "He mantenido contactos frecuentes con el actual presidente, José Luis Rodríguez Zapatero, en los que hemos hablado sobre la situación de los mercados y de la zona euro", remarcó ayer en una entrevista en la Cadena Ser. Pese a ello, Rajoy rechazó la posibilidad de un gobierno de concentración en el caso de que las cosas siguieran como hasta ahora. "Creo en la soberanía nacional y que, salvo situaciones de catástrofe, que espero que no sea el caso, los gobiernos son los que elige el pueblo", argumentó. De hecho se mostró muy crítico con la situación que viven Italia y Grecia.

Los expertos también coinciden con la CEOE a la hora de reclamar celeridad en los ajustes. Rafael Pampillón, profesor del IE Business School, considera que no hay otra salida en una situación de emergencia como la actual, aunque no tiene claro si estarán amparadas por la legalidad. "En la campaña electoral existe la Comisión Permanente, que es la que se encarga de validar todas las decisiones. A partir del 20-N no habrá ningún organismo que dé luz verde a lo aprobado por el Ejecutivo", recalca.

Incluso la UE también se pronunció al respecto. El portavoz comunitario de Asuntos Económicos, Amadeu Altafaj, subrayó ayer la importancia de que el Gobierno que salga de las próximas elecciones esté dispuesto a tomar "medidas adicionales" de ajuste si es necesario con el fin de transmitir confianza.

¿Antes de diciembre?

Fuentes del PP en Bruselas subrayan que hay dos corrientes en el partido respecto a cuándo tomar esas medidas "duras e inmediatas". Por un lado, los que abogan por aprobarlas en el primer Consejo de Ministros, previsto para el viernes 23 de diciembre, y por otro, los que creen que es mejor esperar al 4 de marzo, fecha de las elecciones andaluzas, en donde el PP aspira a desbancar al PSOE, que gobierna en esa región desde el inicio de la democracia.

Los expertos creen que la solución vendrá de la UE

La situación es límite. La crisis se agrava cada día que pasa y la dimensión del problema ha dejado de ser nacional al afectar ya a países clave en la configuración de la zona euro como Francia. Bajar la prima de riesgo de España será, sin duda, la prioridad del nuevo Gobierno pero el tiempo apremia y ante el empeoramiento de la coyuntura económica los expertos temen que el margen de maniobra real para el partido ganador resulte demasiado escaso.

"El nuevo Gobierno lo va a tener difícil. Esperemos no llegar a una situación donde todo dependa de las medidas de Europa. La coyuntura se está deteriorando por momentos y la dinámica europea es imparable", destacó ayer Fernando Ballabriga, director del departamento de economía de ESADE en el transcurso de un encuentro con periodistas. El temor es precisamente que la situación se agrave tanto que el nuevo Gobierno se encuentre atado para actuar y sólo pueda seguir las directrices que marque Bruselas. No hay que olvidar que es Italia el país que realmente tiene en jaque a la región.

Ballabriga considera, por lo tanto, que devolver la estabilidad a la zona euro ya no depende solo de las políticas nacionales. Así, aboga por una intervención más contundente del BCE que venga acompañada de medidas de estímulo económico en los países fuertes y paquetes de austeridad en los más débiles. Eso sí, al mismo tiempo advierte que España no se puede dormir y debe seguir trabajando para restablecer la confianza. "A partir del lunes el nuevo Gobierno tiene que empezar a mandar mensajes claros y contundentes", añade Ballabriga.

Por su parte, el catedrático de Análisis Económico de la Universidad de Granada, Santiago Carbó, asegura que Europa vive un contagio generalizado en el que Italia y España se están llevando la peor parte. "Las elecciones de este domingo serán importantes, porque el nuevo Gobierno que salga elegido puede mandar los mensajes adecuados y permitir una interlocución clara que, no se está produciendo", señala.