La prima de riesgo supera la línea roja marcada por la plataforma LCH.Clearnet

El nuevo poder en la sombra, a punto de disparar contra España

Irlanda, Portugal, Italia y ahora es España la que está contra la espada y la pared. La prima de riesgo nacional traspasa los 450 puntos básicos, está en máximos, y LCH.Clearnet tiene la escopeta preparada para disparar.

Los países van cayendo como las piezas de un dominó. Primero, Grecia; después Irlanda; unos meses más tarde, Portugal; Italia está ahora en el punto de mira y España, aunque se resiste, está en nivel de peligro extremo. La prima de riesgo del bono español a 10 años marca máximos por encima de los 450 puntos básicos, cota que podría desatar un golpe adicional a la deuda por parte de la cada vez más poderosa cámara de contrapartida LCH.Clearnet.

La estocada de la plataforma sobre la deuda italiana tuvo efectos inmediatos. El martes tras el cierre del mercado, LCH.Clearnet subió las garantías necesarias para emplear la deuda italiana como colateral para obtener financiación, en los bonos a 10 años pasaron del 6,65% al 11,65%. El movimiento tuvo un efecto devastador en el rendimiento de la deuda transalpina. Al día siguiente, el bono a 10 años superó el 7,2% y la prima de riesgo respecto a los bonos germanos subió en un solo día más de 50 puntos básicos, hasta cerrar por encima de los 550.

Si el Banco Central Europeo (BCE) no lo remedia, en los próximos días LCH.Clearnet puede tomar una decisión similar con la deuda española, que en la práctica supondría una rebaja de su valor en el mercado -vale menos a la hora de obtener liquidez- y desataría ventas masivas. El organismo que preside Mario Draghi puede impedir que la situación vaya a más, tiene atribuciones para comprar deuda en el mercado secundario y evitar males mayores, pero en el caso de Italia prefirió no utilizarlas.

La cámara de contrapartida británica es clave desde el verano de 2010 en la financiación del sistema financiero europeo. El mercado interbancario clásico funciona de manera muy defectuosa en los últimos tiempos, puesto que los bancos no se fían unos de otros. Las cámaras de contrapartida -la británica LCH.Clearnet, la más utilizada, y también la alemana Eurex Repo- se han convertido en una de las pocas vías para que las entidades consigan financiación. Las otras dos son las oficinas de toda la vida y la barra libre de liquidez del BCE.

A través de estas plataformas, se elimina el peligro de las transacciones bilaterales, puesto que es la cámara quien asume el riesgo de contrapartida: si un banco no devuelve el dinero, es la cámara la que se responsabiliza. Pero, eso sí, exigen a las entidades activos como garantía, entre los que la deuda pública es uno de los más importantes.

El nivel de peligro

El problema es que LCH.Clearnet advierte que un spread superior a los 450 puntos básicos frente a una referencia a 10 años con calificación triple A es "indicativo de un mayor aumento de riesgo soberano y podría suponer un aumento de garantías del 15% sobre la posición neta, con posibilidad de incrementos adicionales en caso de que el diferencial continúe deteriorándose". Esto es lo que pasó con Italia, su prima de riesgo superó el umbral el viernes 4 de noviembre y la plataforma tomó la decisión el martes 8.

El papel de LCH.Clearnet en los rescates de Irlanda y Portugal también es ejemplificador. El 1 noviembre de 2010, la prima de riesgo irlandesa los 450 puntos, el día 11 de ese mismo mes LCH.Clearnet endureció las necesidades de garantías y el día 22 el país se vio obligado a solicitar formalmente el rescate.

El 25 de marzo, la prima de riesgo de la deuda portuguesa a 10 años superó la cota de los 450 puntos y solo 12 días después, el 6 de abril, José Sócrates, el primer ministro luso, pidió el rescate a la Unión Europea. En este caso, al día siguiente de que el país solicitara la ayuda.