El Tesoro ofrece un 5% a un año, frente al 3,3% de Telefónica

España paga más por su deuda que los 'superdepósitos' y que los grandes del Ibex

Telefónica, BBVA y Santander se financian mucho más barato que el Estado. Incluso la rentabilidad de los 'superdepósitos' parece irrisoria comparada con el 5,1% que paga España por sus letras a 12 meses.

Los mercados exigen más -bastante más- a España que a sus grandes empresas. Los 'superdepósitos', que pagan a un año en torno al 4%, parecen baratos en comparación con el coste de financiación del Estado en los últimos tiempos. En la subasta celebrada hoy, el Tesoro ha tenido que ofrecer un 5,02% en las letras a 12 meses y un 5,16% en las a 18.

Es más, el rendimiento medio de las operaciones nuevas de las imposiciones a plazo fijo de hasta un año se situó en septiembre en el 2,74% y en las de hasta dos años, en el 2,89%, según las últimas estadísticas del Banco de España. Este hecho muestra que los bancos, cuya financiación depende en gran medida de la prima de riesgo de España, están consiguiendo precios bastante más atractivos que el propio Tesoro.

Es cierto que la financiación mayorista vuelve a estar cerrada para las entidades financieras, después de la efímera apertura del mercado de deuda llevada a cabo por BBVA a finales de octubre, entonces colocó 750 millones de euros en bonos senior. Pero, aun así, la rentabilidad de la deuda de las empresas y de la gran banca en el mercado secundario es muy inferior a la de los bonos soberanos.

Una emisión de BBVA que vence en octubre de 2013 ofrece un rendimiento del 4,13% y otra de Santander que será devuelta en julio de 2013, el 4,07%. La rentabilidad de una emisión de Telefónica que vence en junio de 2013 se sitúa incluso por debajo, en el 3,34%. A un año, el Tesoro paga el 5% y a dos, más del 5,2%.

Esta situación, en la que el Tesoro se ve obligado a ofrecer bastante más que las empresas españolas, ocurre también en la deuda a más largo plazo. Así, el bono a español a 10 años ofrece el 6,3%, frente al 5,3% de BBVA a más o menos al mismo plazo (vencimiento en enero de 2021) o al 5,1% de Santander (vencimiento en abril de 2020).

Los expertos consideran que estos spreads, ciertamente, revelan desconfianza hacia la capacidad de pago de la economía española, pero también son una prueba de que hoy por hoy penaliza más tener en cartera deuda pública española que bonos de empresas privadas. Además, los problemas de Italia, con la rentabilidad de sus bonos disparada y su prima de riesgo en las nubes, vuelven a pasar factura a España.