Las salidas serán voluntarias

General Motors ofrecerá bajas a 1.600 empleados de España, Alemania y Reino Unido

El grupo automovilístico estadounidense General Motors aplicará en lo que queda de 2011 y en 2012 en España, Alemania y Reino Unido un programa de bajas incentivadas dirigido a 1.600 empleados, y que supone una continuación de los programas de reestructuración iniciados anteriormente.

Así se desprende de la documentación remitida por la corporación al regulador financiero estadounidense, la Securities and Exchange Commission (SEC), en la que el grupo cifra el coste de estas bajas voluntarias en 300 millones de dólares (unos 220 millones de euros al cambio actual).

En su informe, General Motors explica que la reestructuración y los programas de prejubilaciones en España, Reino Unido y Bélgica se completaron esencialmente en 2010, ejercicio en el que se puso en marcha otro plan de ajuste en Alemania.

Hasta el pasado 30 de septiembre, estas iniciativas tuvieron un coste de 900 millones de dólares (unos 660 millones de euros) y afectaron a 5.800 empleados. Estos datos ya contemplan el cierre de la planta belga de Amberes, que afectó a 2.600 trabajadores.

"Prevemos incurrir en un coste adicional de 300 millones de dólares, principalmente en 2011 y 2012, para completar estos programas, que afectarán a 1.600 empleados adicionales", prosigue la multinacional.

General Motors explica que, como los programas comprenden básicamente bajas voluntarias, no se han realizado provisiones hasta determinar el número de trabajadores que se acojan a la propuesta de la empresa.

Durante la presentación de los resultados del tercer trimestre del año, el director financiero de General Motors, Dan Ammann, reconoció que la división europea no conseguirá este año el objetivo de alcanzar el equilibrio en sus resultados, y no descartó más ajustes en el Viejo Continente.

Ammann añadió que la corporación no espera ninguna mejoría de la situación macroeconómica en Europa. Por su parte, el presidente del grupo, Dan Akerson, aseguró que los resultados de la filial europea, con pérdidas de 580 millones de dólares (426 millones de euros) en los nueve primeros meses de 2011, "son insostenibles e inaceptables".